Las peripecias de Charlie Sheen muestran la pugna acerca de la influencia entre TV e internet

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Tengo que comenzar diciendo que a mi me encanta 'Dos hombres y medio' y que, por lo tanto, me llama mucho la atención la marcha de los acontecimientos en torno al que fuera su principal actor, Charlie Sheen que, recientemente, ha sido despedido por la Warner. La productora ha argumentado el carácter indómito de Sheen, y muy especialmente la dificultad de controlar sus salidas de tono expresamente relacionadas con su gusto por las juergas y todo lo que llevan consigo. Charlie Sheen ha planteado un pulso a la Warner al solicitarle vía pleito un total de 100 millones de dólares. Nada raro en este mundo y más especialmente en los EEUU.

Dentro de este asunto, me llama especialmente la atención la pugna en términos de influencia entre medios como tv versus internet, . ¿Cuál es el más poderoso? El hecho es que @charliesheen está camino de los tres millones de seguidores en Twitter y se ha abierto un hueco en ustream. La tele, por supuesto, le ha dado mucho dinero hasta convertirlo en un hombre muy rico, mientras que internet sostiene su imagen que caería en picado de aquí a unos meses una vez que desapareciera de la pequeña pantalla. Internet, sin duda, la va a mantener arriba mientras que logre otro hueco en alguna serie, que imagino será su alternativa más lógica. Mientras tanto la tele e internet libran su batalla.

El inevitable reto de los comunicadores se encuentra en gestionar los negocios

Me han invitado mañana viernes a participar en un encuentro en la Asociación de la Prensa de Madrid bajo el nombre ¿Cómo evolucionarán el periodismo y los medios en 2011?, que es una consecuencia del trabajo Perspectivas de la comunicación 2011, organizado por Wellcomm, y en el que tuvieron la amabilidad de incluir un artículo mío titulado “Sin grandes novedades, con crisis y transparencia”.

 

En cierta medida, y aunque soy periodista desde hace ya bastante tiempo, tengo a priori la sensación de que voy a estar un poco descolocado pues mi aportación se va a salir bastante del guión. Bueno, hasta cierto punto, pues efectivamente no voy a hablar de cómo va a evolucionar el periodismo, sino que, con mi modesta aportación, voy a intentar aportar propuestas que puedan incidir en la línea de confeccionar nuevas alternativas profesionales para los comunicadores.

 

La idea de partida es la constatación de que nuestra sociedad cada vez tiene en la comunicación uno de sus pilares más importantes. Eso genera situaciones en las que parece que se hurta a los profesionales de la información la exclusividad del ejercicio de comunicar, si bien esta es una deriva en la que no quiero detenerme. El hecho, al margen de esta perspectiva, es que las personas de a pie tienen  a su disposición herramientas de comunicación como nunca en la historia para trasladar sus opiniones, sus mensajes… La llegada de las plataformas de comunicación participativa ha alcanzado ya todos los órdenes de la vida, y las empresas no podían ser menos.

 

El entorno que se está generando progresivamente dentro y fuera de las compañías es muy diferente al de tan solo 20 años atrás, un entorno del que estas organizaciones no se pueden sentir al margen. Y es más, un entorno que está generando cambios muy importantes en lo que al desarrollo del negocio en sí mismo se refiere. Así, podríamos afirmar decididamente que los negocios se basan en la comunicación para hacer frente a los nuevos retos. Incluso, podemos llegar hasta el extremo de que hoy no es posible hacer negocio sin comunicar. Tal afirmación podría entrar dentro de unos límites conocidos, y es aquí donde pienso sin embargo que la fotografía está evolucionando. La cuestión no es quedarnos en que los comunicadores participan en el mundo de la empresa a través de los departamentos de comunicación, como ya es tradicional, sino vislumbrar que tienen más opciones por delante.

 

La nueva era en la que nos instalamos implica dar un salto cualitativo para el desarrollo del papel del comunicador. La pregunta sería: ¿si los negocios se basan más en la comunicación para llegar a cabo su gestión, por qué no los comunicadores damos un paso adelante a la hora de involucrarnos en esa gestión? El hecho es que las compañías están teniendo hoy en día y de forma paulatina consecuencias en su funcionamiento por la incidencia del flujo de mensajes generado por el social media.

 

Pongamos un caso, cuando se habla de mi marca en las redes sociales, eso no tiene consecuencia solamente en la evolución positiva o negativa de la misma, la tiene también en otros ámbitos. Por ejemplo: si de buenas a primeras las referencias favorables de un nuevo producto empiezan a crecer en la red, eso tiene consecuencias en el nivel de la producción, el almacenaje, la administración, los recursos humanos, la contabilidad etc. La cuestión es que el normal desenvolvimiento de las compañías se extiende más allá de sus propias paredes para tomar como referencia el entorno de la conversación que se genera a través de los medios de la web social.

 

Este panorama nos indica claramente que las empresas tienen  que cambiar de forma notable, forzadas por las circunstancias. La gran pregunta es si los comunicadores pueden aportar en esta nueva situación o no. Yo entiendo que, por lo menos, han de intentarlo. Podemos decir que su preparación y el dominio de los nuevos medios de comunicación les otorgan, a priori, un posicionamiento favorable para trabajar en esta nueva parcela. Honradamente, considero que habría que hacer algunas modificaciones como, por ejemplo, en los planes de estudio de las universidades para darle a los futuros periodistas y comunicadores muchas más nociones sobre economía y empresa. Luego, también es cierto, mi perspectiva referente a la involucración de los comunicadores en las actividades de negocio, de cualquier negocio independientemente del producto o sector, aquí explicada someramente, no es más que un deseo y una apuesta basada en el análisis de los tiempos que estamos viviendo. Pero, sea como fuere, no me parecería descabellado intentar lo que comento. Es más, creo que sería muy adecuado para tener otra salida dentro de un mundo profesional que está cambiando de forma irremediable. Tengámoslo en cuenta por lo menos.

Tener mejor salud dependerá de la mejora de la Comunicación

Salud

Ayer por la mañana tuve una interesante, a la vez que apasionante charla con un notable médico afincado en Sevilla con el que, por pura casualidad, empezamos a reflexionar sobre la importancia de internet y de la web social en el entramado de la salud. Los dos conveníamos en que, efectivamente, médico y paciente tienen que estar en contacto fácilmente para que el primero le pueda transmitir al segundo información de calidad que lo oriente. No entrábamos en el tema de las consultas médicas online, si no más bien en algo que es determinante en nuestros tiempos, en el que las organizaciones se convierten en unidades de comunicación.

Una clínica tiene que ser, por lo tanto, una unidad de comunicación. Eso puede traducirse en varias iniciativas que redunden en una: favorecer el entendimiento entre los dos polos de cualquier tratamiento: médico y enfermo. Para ello, considero particularmente, hay que tener una información de fondo que vaya variando en función de los acontecimientos y, por otro lado, una serie de aplicaciones que permitan la interactividad. Recalco que no para que haya consulta online del tipo: ‘ le he analizado y usted tiene esta enfermedad y requiere de este tratamiento’. No.

Cuando me refiero a la información de fondo hablo de toda esa serie de contenidos de divulgación que permiten centrar a los pacientes de una determinada clínica sobre lo que es relevante y lo que no lo es. En este sentido, habría que publicar artículos sencillos que expliquen cómo son algunas enfermedades, sus tratamientos, las alternativas viables, los consejos… El doctor con el que hablaba me señalaba la importancia del vídeo para la difusión de estos contenidos. Y estoy completamente de acuerdo. Los vídeos pueden ser muy gráficos, muy estimulantes y muy clarificadores. Al fin y a la postre, podrían actuar como un sucedaneo de lo que representa en la realidad el encuentro real paciente doctor.

Por otro lado, las herramientas que facilitan la interactividad (foros, plataformas de microblogging, blogs, incluso skype etc) cumplen el cometido de facilitar la interactividad para aclaraciones rápidas, dudas razonables, explicaciones sucintas de asuntos que no exigen iniciar ningún proceso médico habitual que, exclusivamente, se puede realizar en la clínica misma mediando las exploraciones, análisis, o indagaciones varias que cualquier tratamiento requiera.

Hacer que una clínica se convierta en una unidad de comunicación redundará en la generación de un nodo de conocimiento dentro de la telaraña de internet que, bajo mi punto de vista, permite la iniciación de procesos de mejora contínuos a través del análisis de los feedbacks, al tiempo que ampliará el nivel de conocimiento de la marca. Personalmente he tenido una magnífica experiencia con los servicios centrales de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, denominado Entorno Colaborativo de Trabajo (ECT). El trabajo es de orden interno, y pretende conectar los cerebros de esta organización para mejorar en coordinación y en resolución de problemas. Una de las conclusiones de esta iniciativa ha sido la generación de múltiples comunidades que están planteando soluciones para las obligadas respuestas administrativas y médicas de enfrermades como el cáncer.

Lo que me parece bastante claro es que relacionar el uso proactivo de las nuevas herramientas de participación de internet con las relaciones con los pacientes, cada día que pasa, no representa una decisión sobre si hacerlo o mejor no. Negarse a entrar en esta dinámica es como haberse negado en su día a utilizar el fax, por ejemplo. Lo que ocurre, pues todo hay que decirlo, es que la web social tiene otros componentes, otras normas y ciertamente una mayor complejidad que lo que significa conocer el funcionamiento de una máquina de emisión y recepción de papeles con datos. Pero como ocurre en muchas ocasiones, merece la pena tener en cuenta experiencias que nos llegan desde EEUU, como la de los blogs de las Clínicas Mayo. Finalmente, de lo que se trata es de utilizar lo que nos aporta internet para mejorar los estándares de salud, algo que bajo mi punto de vista se logra con un incremento de los niveles de comunicación.

Añadido: la consideración de las organizaciones, y en este caso los centros hospitalarios o clínicias, como unidades de comunicación, debe incluir también presencia en las redes sociales externas, y no exclusivamente en medios propios como pueden ser los blogs. Quziás se intuyera de mi redacción, pero me ha parecido oportuno subrayarlo.

¿Qué es mejor que la empresa tenga un equipo de Comunicación propio o confiar en uno externo?

Hace tiempo que no escribo sobre Comunicación  y Relaciones Públicas, pero este artículo de Jennifer Leggio me ha parecido lo suficientemente interesante como para plantear el asunto yo también. ¿Que qué asunto?, pues el que introduce esta pregunta: ¿qué es mejor, tener el departamento de Comunicación propio o es mejor confiar en uno externo? Yo desde ya me posiciono con que las empresas deben tener a alguien de Comunicación dentro ( más o menos gente dependiendo de las dimensiones de la empresa)  y contar al mismo tiempo con algunos apoyos externos. Es mi alternativa.

Pero no quiero dejar aquí el post pues quedaría no pobre, sino que parecería más bien un tweet, por breve me refiero. La primera razón de peso para contar con un equipo de Comunicación dentro de la empresa es que va a conocer mejor la cultura corporativa de la compañía y los asuntos que están a flor de piel en el día a día. Luego existe una razón de la evolución de los acontecimientos, pues los nuevos medios digitales tienen una presencia de 24 horas al día (que requieren atención plena) y, además desde la web social, se suele penalizar a aquellas empresas que tienen 'negros' para escribir los posts o las entradas en Twitter, dado que se entiende que no es la verdadera voz humana que tiene que hablar desde la empresa.

En el lado de los servicios externos, una de las características que están haciéndolos bastante necesarios es justamente estar por delante en lo que se refiere a abrazar las nuevas herramientas de la web social. En este aspecto, según he podido comprobar en más de una ocasión, las firmas asesoras de Comunicación y Relaciones Públicas son las que realizan la tarea de envangelizador que tan necesaria es. Su visión externa, además, ofrece una mayor objetividad a la hora de analizar determinados asuntos y tomar decisiones, pues quizás internamente se tiene demasiada poca visión ( o está mal enfocada) para tomar alguna medidas.

Finalizo. La fórmula mixta que apuntaba al principio como la más válida para mi, con comunicadores propios de la empresa y ajenos, me parece la más extendida por otro lado. El hecho de que así sea, es porque probablemente nos demuestre con claridad que es la fórmula más adecuada. Quizás sea la pasión por la disciplina la que una en una misma tendencia a comunicadores de dentro y fuera, motivo por el que en muy poco tiempo empiezan a demostrar las muchas posibilidades de realizar un trabajo conjunto.

La figura del adaptador de tendencias es clave para construir la Empresa 2.0

Buscando en mi cabeza, y luego contrastándolo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua, el término adaptador viene 'que ni anillo al dedo' a la hora de definir el trabajo fundamental de adaptar la realidad de la empresa tradicional para convertirla en una Empresa 2.0, es decir aquella que se basa en la utilización de nuevas herramientas de comunicación vía internet para desarrollar su gestión. Básicamente la figura del adaptador (que se puede concretar en una persona, o en personas o en un departamento o, si me apura, en un movimiento) lo que hace es plantear y llevar a cabo el proceso por el cual la empresa cambia de realizar su trabajo productivo , 'como toda la vida lo hemos hecho' para entrar en la nueva forma de gestionar basada en el social media ( medios participativos) que imponen otra alternativa más acorde con los tiempos que estamos viviendo.

Yo antes que hablar de una reingeniería de procesos, preferiría hablar de un cambio de filosofía que paulatinamente va introduciendo en las empresas nuevas formas de operar, las cuales, llegado un momento, se suponen obviamente más eficientes y productivas. Pero no es una razón puramente empresarial, sino una consecuencia de la creciente influencia del entorno en las compañías las que las obligan a llevar a cabo modificaciones para estar más adaptadas a la evolución tecnológica, social y de mercado.

Comentaba que el adaptador puede ser una persona, un grupo de ellas, un departamento e incluso un movimiento. Por empezar, el que se lleva todas las papeletas para ser el principal motor del cambio es, sin duda alguna:

  1. el CEO, o social CEO como se le define en la órbita anglosajona. Obviamente, hablamos del principal líder de la empresa que, si tiene claro que hay que realizar cambios, es el más indicado para llevarlos a cabo.
  2. bajo mi punto de vista y experiencia, en segundo lugar colocaríamos a las personas, con o sin rango directivo, que trabajan en los departamentos de Comunicación o Tecnológico.
  3. el Marketing es otra fuente que estimula el cambio, puesto que es la que de forma más patente, y con más medios, se encuentra en contacto con el mercado y los cambios sociales que en él se están forjando.
  4. el propio entorno, a través de los familiares ( y especialmente los más jóvenes) que tienen una gran influencia a la hora de estimular la evolución de la filosofía y los hábitos de los responsables de las compañías.

Creo que detectar y estimular el papel del adaptador es muy relevante para cualquier estrategia de evolución de la compañía. A veces ocurre por generación espontánea desde los puestos intermedios de las organizaciones, logrando llamar la atención de la dirección. En otras coyunturas es la propia dirección quien asume ese papel directamente. Sea como fuere, el reloj sigue avanzando, ¿tienes ya un adaptador en tu empresa? ¿A qué esperas para localizarlo?

Las oportunidades están en el social media.Los medios tradicionales te condenan a la pasividad

En una breve conversación días atrás con una directiva de Dircom, me decía a modo de resumen que existen dos perspectivas a la hora de analizar los medios participativos: o como centro desde el que engarzar toda la política de Comunicación, o como un medio más junto a los demás tradicionales. Imagino que será por la clara vinculación a este mundo que personalmente he adquirido desde 2006 a esta parte, que para mi no representa ninguna duda. El centro donde gira todo está en el social media puesto que es una extensión muy poderosa de nuestras capacidades de análisis, comprensión y crecimiento. La tendencia generalizada en el sector profesional de la Comunicación es sin embargo la otra, es decir la de que los medios participativos son la novedad que se une a los canales de siempre y nada más.

Creo que es determinante comprobar hasta qué punto una persona no puede hacer casi nada (está condenado a la pasividad casi perpetua) leyendo un periódico o no digo ya viendo la televisión. Mientras que la interacción adquirida con el social media le otorga una variedad enorme de posibilidades. Pensemos en montar un negocio. Leyendo un periódico o viendo la tele puede llegar una idea al azar, mientras que a través de los medios participativos, desde el minuto uno, puedes encontrar los recursos y lanzarte de inmediato si quieres. La gran diferencia es que en el social media tu eres el dueño y señor de tus pasos ( creando tus propios medios de difusión), mientras que los otros lo único que puedes hacer es tratar de entender lo que te quieren decir.

Como en muchas ocasiones comenta Brian Solis, en nuestra época nos caracterizamos por construir una estructura social y económica basada en las relaciones. Es lo que siempre ha ocurrido, lo que pasa es que actualmente es algo que se ha potenciado hasta casi el infinito. Estamos en la ágora digital con proporciones inabarcables y posibilidades inesperadas. La cuestión es que las personas, que al fin y al cabo creamos lo que nos circunda, hasta ahora no eramos más sujetos movidos por una realidad que otros representaban, mientras que ahora somos sujetos activos que participamos directamente en hacer palpable la realidad.

Esa extraña y natural habilidad de ser un gran comunicador. ¿La tienes?

A lo largo de mis años en el sector de la Comunicación me he encontrado a gente con naturales habilidades para el oficio de comunicar. Y hago esta breve reflexión cuando leo un artículo en el que se elogia la habilidad del exitoso financiero internacional Warren Buffet quien, independientemente de los tumbos que dé la economía mundial, él siempre cae de pie. De esta manera el autor del trabajo periodístico destaca la capacidad del multimillonario para las Relaciones Públicas.

Desde luego Buffet ha construido una imagen internacionalmente reconocida de éxito, según la cual, y haga lo que haga prácticamente, siempre aporta algo importante independientemente la coyuntura económica que se viva. Eso, desde luego, incluye un añadido de conocimiento de los tiempos y los flujos, no solo financieros, sino también comunicacionales. Está claro que este hombre domina la escena, especialmente en los grandes medios tradicionales.

Otra perspectiva sería la del escenario del social media en el que entran millones y millones de personas a diario y en el que, igualmente, hasta las empresas normales ' de toda la vida' tienen que demostrar conocimientos y habilidades para la Comunicación. No por nada, sino porque realmente lo que ocurre es que usamos herramientas para comunicarnos y necesariamente tenemos que tener en cuenta también los tiempos y las prácticas habituales del sector. Esta sería otra revolución añadida que va incluida dentro de esta experiencia compartida de la web social, web 2.0 o como queramos llamarla.