Solo un 5% de los empleados conoce la estrategia de su empresa. ¿Solución?: web social

Estrategia

El porcentaje es muy definitorio de una situación más bien estructural: solo el 5% de los empleados de una organización conoce realmente la estrategia que rige en su compañía. Así lo comenta Nilofer Merchant, de Harvard. El dato se circunscribe al ámbito de las empresas de los EEUU, pero es perfectamente extrapolable a otros entornos. El hecho que señala esta estadísticas más o menos ajustada a las coordenadas españolas es que las estrategias y los grupos humanos que trabajan en una organización no están conectados, son como agua y aceite casi se podría decir.

 

Realmente las estrategias se consideran como tarea exclusiva de la dirección, como señala por otro lado Amy Gallo, también de la citada y prestigiosa universidad norteamericana. Independientemente de los tiempos que estamos viviendo en lo que a desarrollo de la web social se refiere, parece bastante claro que de forma muy consolidada es común que las personas en las organizaciones funcionan, en lo que a estrategia se refiere, como simples piezas de un mecanismo.

 

La idea parece bastante obvia, las personas se involucran más en una estrategia si forman parte de ella desde el momento de su elaboración. Esta perspectiva va más allá de la alternativa que supondría el hecho de que se garantizara que los empleados lleguen a conocer las estrategias sin incluso formar parte de su proceso de creación.

 

En la actualidad, las herramientas de la web social nos ponen en línea con el desarrollo de entornos de trabajo colaborativos en los que la generación de una estrategia es participativa, como el hecho de que las personas desarrollen esa estrategia de forma indpendiente dentro de un marco que expone con claridad las normas que rigen en la compañía que sea.

 

La pregunta final que quedaría por hacer es: ¿y si la estrategia la hacemos todos, qué papel le toca que jugar a los directivos? Realmente la misión de estos es coordinar y liderar el proceso, tomando decisiones que respeten el equilibrio necesario entre la involucración de las personas y la demanda de unos resultados por quienes ejecutan las estrategias.

 

Si Wall Street Journal dice que viene el management 2.0, ¿quién puede negarse?

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Creo solemnemente que la disyuntiva entre si debo o no debo como empresa abrirme a la idea de cambio o innovación con respecto al social media está ya muy superada. Esta mañana en mi habitual repaso por mi Google Reader he topado con un artículo en el blog del afamado Gary Hamel dentro de The Wall Street Journal. Este gurú clásico del management se descolgó hace un año con este artículo en el que poco más o menos viene a decir a los correligionarios de la conocida como la biblia de Wall Street, que hay que pasarse al management 2.0…

La cuestión y el posicionamiento no es baladí. Es muy serio que este medio que responde a todo un sistema con las empresas más importantes del mundo, de un paso decidido para señalar, cuando menos, que hay que pensarse cómo responder a este nuevo reto. Esto da una idea de que los movimientos son de una enorme envergadura y no la determinación de un par de locos a los que les da por pensar en tonterias. Por eso hay que entender que compañías como Procter & Gamble haya informado que van a despedir a 1.600 personas y que van a invertir más en digital media.

Las empresas están cambiando y hay negocio. Las reticencias no tienen ya sentido, lo que realmente es lícito es estudiar la forma de llevar a cabo el proceso de cambio hacia el modelo de gestión empresarial emergente.