Post: la locura, antesala de la rentabilidad en el social media

Genialidad-y-locura

Acabamos de clausurar hace horas como aquel que dice el EBE11, y regreso a mi blog que andaba bastante desantendido. Y no sabéis lo que me alegro. Guiado aún por el estrés y la gran efervescencia vivida entre las personas que iban y venían (conferenciantes, viejos y jóvenes amigos, medios de comunicación, empresas, particulares, etc) me encuentro en un punto de recuperación de constantes vitales como aquel que dice.

Mentalmente, las neuronas se me estarán moviendo como las burbujas de un gin tonic recién servido. Me parece a mi. La lectura de post de gente interesante me moviliza a pensar en nuevas ideas y en adaptaciones de otras viejas. Todo lo percibo bastante movido. Todo podría relacionarse, sin ánimo de ofender que se dice, como una especie de locura, lo que implica una nueva perspectiva de aproximación y análisis del fenómeno del social media.

Cada 60 segundos, se publican más de 98,000 tweets, 1500 posts en blogs y 655.000 mensajes quedan anotados en el muro de Facebook. Estas estadísticas, como otras miles más que surgen a cada momento, trasladan una imagen de la efervescencia a la que me refería antes.¿Hablan bien de mi marca. Me critican. Aportan ideas que pueden beneficiarme a la hora de modificar mi producto? ¿Y yo como empresa o profesional de qué manera me adapto a este mundo tan nuevo y cambiante?

Los contenidos fluyen a una gran velocidad y en grandes cantidades debido a la implicación creciente de 2.000 millones de internautas en el mundo. Internet es social y nadie se imagina por qué no lo ha sido desde sus orígenes. Es el poder de las personas que están cambiando la agenda del mundo. Todo es muy rápido. Todo muy movido. Es muy difícil realizar un seguimiento de lo que se dice, contabilizarlo de forma adecuada y extraer las conclusiones necesarias. ¿Es esto una locura?

Sí, puede sentirse de esa manera, pero es una locura que realmente se debe entender como el ecosistema adecuado para moverse en este tiempo que nos ha tocado vivir. Así es la web social y así se tiene que aceptar, y de esa forma hay que involucrarse en ella. Solo entrando podrás comprenderlo. Solo participando en ella podrás sacarle rentabilidad. Es un aprendizaje contínuo sobre bases que se van autoregulando a sí mismas. ¡Zambúllete!

El exceso de información atenaza el desarrollo del trabajador del conocimiento

El principal riesgo de la implicación del trabajador del conocimiento al nuevo entorno es la dificultad de asumir unas herramientas y una cultura, pero eso no es todo. Según la experiencia acumulada por diferentes compañías que están ya involucradas en los procesos que instaura la web social, los trabajadores se pueden echar para atrás y regresar a los viejos sistemas debido al exceso de datos con el que realizan sus tareas. No es de extrañar este fenómeno,  pues vivimos en la era de la sobreabundancia de la información, que no solamente afecta a los entornos del mercado, si no también de puertas adentro de las organizaciones. Así se analizó recientemente en esta mesa de Network 2010:

http://cdn.livestream.com/grid/LSPlayer.swf?channel=gigaomtv&clip=pla_1ee12fee-98ff-4d69-850c-e9624deddde3&autoPlay=false

La salida de este embrollo, según fabricantes de software especializado para el desarrollo de la web social en compañías, viene de la mano de la creación de programas que efectivamente “reduzcan el ruido” y concreten al máximo posible la información relevante que facilite la toma de decisiones. Pero también es necesario hablar de la involucración de las personas a través de su experiencia. Esta circunstancia señala, sin duda, un aspecto habitual del comportamiento de las personas que se niegan al cambio por sistema. Este es el gran reto si lo pensamos bien.