El reto de las empresas tradicionales es convertirse en plataformas

internet-of-things

Las empresas tradicionales, basadas en procesos de producción cerrados, se tienen que acostumbrar a gestionar datos, dado que es la manera que se está imponiendo para llevar a cabo la dirección de las organizaciones en esta era. La referencia obligada son las empresas basadas en plataformas que son las que protagonizan el entorno socioeconómico, tales como Google, Facebook o Amazon.

Según leo en el libro Platform Scale, este proceso de evolución de las empresas tradicionales hacia nuevos modelos, tiene varias cuestiones que deben acometerse por parte de las organizaciones cerradas. A saber:

  • crear un cultura para la gestión de datos.
  • facilitar el intercambio de información en el interior
  • facilitar la creación de redes externas en las que se producen intercambios de datos también
  • cambio en la forma de estructurar la organización persiguiendo una mayor capacidad de respuesta hacia los retos que provocan de forma continua en las redes externas

La clave la encontramos en la singularidad de este nueva etapa, dado que es fundamental saber conseguir y estructurar los datos para finalmente entenderlos y tomar las decisiones adecuadas. La razón de esta propuesta destinada a las organizaciones basadas en procesos cerrados tiene estas contrapartidas:

  • conocimiento mejor de sus clientes para ofrecerles aquellos productos que demandan (ya existentes u otros nuevos). En esta línea trabajan con determinación empresas de consumo como Coca Cola Company o automovilísticas como Toyota o Ford, por poner ejemplos muy destacados.
  • definir otras oportunidades de negocio como, por ejemplo en el caso de las empresas de coches, vender datos de sus clientes a las aseguradoras, obviamente poniendo como límite la privacidad de la información. Esto es, se trabajan con datos de personas, pero no con las personas en sí, básicamente.
  • También es destacada la opción que se le presenta a la banca de convertirse en epicentro de los entornos en los que opera de tal manera que, a través de los datos de los clientes, son capaces de crear sinergias entre ellos, aprovechando la ocasión para colocar los productos bancarios en las nuevas oportunidades de negocio que se produzcan.

El gran reto de las empresas tradicionales, con estilo de gestión cerrados y centrados en la eficiencia de los procesos para obtener mejores estructuras de costes, se encuentra en un cambio de enfoque tal que hace tan importante la valoración de los datos como la obtención de ingresos. Eso es así, porque con esta nueva dinámica, las empresas acceden a unos entornos  competitivos en proceso de reconversión en los que el conocimiento de los datos es la garantía de atender mejor a los clientes adelantándose a necesidades futuras de los mismos.

 

La mejor publicidad en la era digital es estar en contacto permanente y resolver problemas

Anuncios_redessociales

Parece bastante claro que el diálogo entre las marcas y los usuarios ha consolidado una forma de operar, que no es otra que la atención permanente a los clientes a través de las redes sociales. De esta forma hablamos de un servicio, que se ha instaurado en los procedimientos de las empresas que era inexistente hace tan solo 20 años atrás y que ahora es algo insustituible.

La trascendencia de este sistema de relaciones lleva a las compañías a atender adecuadamente a las personas para intentar solventar sus problemas. Y esa es la mejor publicidad de la que pueden proveerse las empresas. Esta fórmula nos lleva a la instauración definitiva de la reputación de las marcas a través de las interacciones de la web social.

Las empresas entran en una fase en la que sus clientes pueden llegar a tener opiniones que son más sinceras. El hecho de que los usuarios tengan una percepción de que acceden a su marca cuando quieren y cuando la necesitan, representa un cambio de una enorme profundidad. Es tal es impacto de la medida que, por otro lado, la repercusión en los clientes es también muy grande. Atributos como: “me hace feliz” o “me hace la vida más fácil” pueden empezar a normalizarse a la hora de definir las relaciones entre marca y clientes.

Si nos fijamos bien, el paso cualitativo que estamos dando es bastante pragmático: esta empresa me atiende bien y esta otra no, lo que hace que el servicio sea determinante más incluso que la calidad de los productos. El siguiente paso, consecuencia del primero, es el de vinculación emocional. La mejor atención que me ofrece mi marca me conecta con ella de forma intensa, o lo contrario.

Cualquier servicio de atención al público a través de las redes sociales se convierte en la punta del iceberg. Si miramos en profundidad, encontramos todo una estructura que trabaja para atender al cliente con una mentalidad de servicio como principal prioridad. El mecanismo y la estrategia que se pueden desplegar se centran en el ‘camino’ que atraviesa cualquier persona en su contacto con la empresa a través de una web o mediante las redes sociales. El objetivo es informar al cliente en cada paso, según los datos que va aportando este.

El servicio entonces no se centra solo en el apartado final de la atención al público, como estamos viendo sino que se establece realmente desde el primer momento que el internauta está dando información de lo que quiere… La empresa entonces se desarrolla desde ese punto de vista, definiendo un proceso que tiene que estar continuamente alimentado con información…

 

 

Conocer mejor al cliente interactivo no es un recurso, es una ventaja competitiva

13Finance_UseCase_0103-0-0

Saber cuál es la ruta que realiza el cliente digital se puede convertir en ventaja competitiva para compañías y marcas en función de si su conocimiento acerca de él es mejor o peor. El cómo se logra esa información es relativamente importante, pues bien se puede obtener del histórico del usuario en tu propia web como de la recolección de datos a través de las pistas que este deja en plataformas externas a tu web. O de ambas, claro.

[bctt tweet=”La complejidad del nuevo marco de relaciones empresas-clientes representa un reto por desentrañar”]. El desarrollo tecnológico actual ha inaugurado un modus operandi basado en interacciones entre empresas, proveedores, clientes… a través de plataformas que plantean una alternativa a la producción propia de las empresas meramente transformadoras, que son las que se responsabilizan y ejecutan todo el proceso productivo de principio a fin.

[bctt tweet=”La economía de la interacción enfoca la generación de riqueza a través de un ecosistema abierto”] en el que distintos agentes se coordinan para alcanzarla, superando el esquema de producción propio de la Revolución Industrial. Es lo que se llama la economía de la colaboración con ejemplos fundamentales como Airbnb o Uber.

frases_cliente_0612La diferencia de la consideración del cliente en ambos enfoques, el tradicional y el de las plataformas es que en el primero, los usuarios aparecen al final de la cadena para adquirir el producto, mientras que en el segundo el cliente participa generando también valor y modificando en su caso el propio producto o servicio. Dado este protagonismo, la habilidad de la empresa para conocer mejor al cliente y guiarlo para la compra final es clave.

El conocimiento de los clientes para servirles mejor es el propósito primero de la empresa para interactuar con él y convencerlo. Pero eso no es sencillo, de ahí que se pueda convertir en ventaja competitiva de una empresa como decimos. Para ese objetivo hay que ponerlo en sintonía a toda la organización... Internamente la decisión de llevar adelante una estrategia de adaptación a la economía de de la colaboración, exige una serie de requisitos por la parte de la organización y sus componentes:

  • uso de las herramientas de interacción para mejorar el rendimiento de los empleados.
  • que sea un vehículo cuya dinámica sea asimilable por los miembros de la organización.
  • que el intercambio de contenidos sea factible, según los intereses y las características de la organización.

[bctt tweet=”El cliente siempre es objeto de reflexión, antes era pasivo y ahora es activo y colaborativo”]. Entender y atender bien a quien te compra adquiere una gran importancia justamente por el papel interactivo. La novedad de este tiempo es que hay diferentes caminos para conocer mejor a quien es tu razón de ser, lo que no quiere decir que sea un asunto fácil. Así las cosas, esta es una tarea en la que todo el mundo se emplea pero de la que solo los más evolucionados sabrán sacar mejor partido.

 

 

 

 

Nadie en la empresa querrá mover una silla sin interpretar el arcano del big data

Word Cloud "Big Data"

¿Qué es lo que quieren de mi? y qué es lo que quieren de mi en cada momento. Este es el mantra que en forma de pregunta se tienen que hacerse las empresas para responder de forma necesaria y no sabemos si suficiente dados los acontecimientos. La cuestión es que para vivir se tiene que saber cómo respiran aquellos clientes que están a mi alrededor y del mercado en general. Internet ha dado las armas suficientes a las personas, y las empresas tienen la obligación de traducir los movimientos de los clientes en datos interpretables para cumplir sus respectivas misiones, que se concretan en una: ser rentables y generar riqueza.

Decía en mi último post que atravesamos veredas de cambios profundos, pero mientras que el mundo sea mundo habrá cosas inamovibles, y las empresas querrán siempre ganar, pues cualquier obra del ser humano tiene como marchamo definitorio alcanzar el éxito pretendido.

Todos dejamos huellas en esta estructura digital en la que hemos convertido nuestro devenir, dentro siempre del mundo occidental. Siempre las marcas han creído entender al cliente, o a eso han jugado. Ahora, el panorama se le complica desde el momento en el que el poder de la intuición y unos pocos datos no son suficientes y se está modificando por una sobre excitación de información y muy poco espacio para la deriva olfativa. La tendencia es cada vez más patente, nadie en la empresa querrá mover una silla sin interpretar el arcano del big data. El poder de la máquina frente al hombre plantea un duelo preocupante para gente muy importante de este mundo. Así hay quien opina ya que el 40% de las tareas de una empresa las podrán realizar las máquinas.

Del entendimiento de la información que nos delata, a nosotros todos, la dirección de las empresas tiene que montar su estrategia, generar los cambios necesarios en la organización. Y a partir de ahí, resulta claro que lo que tengas que producir o el servicio que tienes que concebir depende de la forma en la que hayas plasmado la digitalización, y la entiendas. No es más.

Humanización de la marca y estudio ingente de datos, así crece la empresa

humanizacion-marca-1-guillemrecolons

 

Parece contradictorio, pero son dos claves de este tiempo digital. La capacidad de las personas, o la sensación al menos de que ellas tienen el control de las plataformas o procesos digitales, representa un hecho fundamental. Esta sinuosa tendencia si se quiere, coincide con el protagonismo de las personas en fenómenos como el de las redes sociales, pero contrasta con el valor de los datos que dejan a su paso. Resulta atractivo el enfoque que por ejemplo Google le da a su super-influyente buscador que, desde el punto de vista del diseño, otorga el control, o la sensación del control más bien, en la persona que busca. Ella busca y elige entre los resultados de búsqueda a través de una apariencia sencilla que no va mucho más allá de un simple cajón donde escribir lo que quieres encontrar.

El contraste de la humanización o presunta humanización de las web es el efecto de los datos como fórmula de conocimiento de aquello que quieren los consumidores. Amazon saben mucho de eso. Mucho de lo que quieren comprar los usuarios y casi todo de la evolución de las compras para planificar los productos que muchos de nosotros compraremos mañana. Ese procedimiento enlaza con la necesidad de las organizaciones de generar hipótesis de negocio basadas en innovaciones que son fácilmente escalables. En la base de este tipo de actividades nos encontramos con análisis de datos y respuestas en tiempo real.

La mayor presencia de mis datos en internet a través de la participación, está estrechamente relacionada con la apariencia humana de los espacios por los que transite. Todo parte de la base de que el intercambio de información es una necesidad de los humanos. Y el interés por saber más sobre las personas para vender más es un artificio que los mismos humanos han construido gracias a las nuevas tecnologías. Finalmente todo queda en casa.

 

 

El 1, 2, 3 de la empresa: entiende a tu cliente, invierte en tecnología y cambia de modelo de negocio

123-red-balls

El movimiento se demuestra andando y el nuevo enfoque en el que se debate la empresa parte de conocer al cliente y, más concretamente, su comportamiento digital que, din duda, es el que más información ofrece sobre sus gustos, prioridades… Este es el punto de partida de un camino que tiene como fin modificar el modelo de negocio. Es la ruta de la empresa en este tiempo de cambio digital…

Seguir a tu cliente es un proceso que él mismo comienza en la medida que se involucra en las redes sociales y participa en internet. La empresa no tiene más remedio que seguirlo y saber qué quiere. Para eso es fundamental invertir en tecnología, una dinámica que no se circunscribe a un periodo concreto de la actividad de la empresa, si no que tiene que formar parte de su ADN.

La gran ventaja de la inversión en tecnología se concreta en dos objetivos: conseguir reducir los costes y también el tiempo de acceso al mercado. Según han demostrado empresas tecnológicas como Facebook,  libera millones de líneas de código e implementa cientos de pequeños cambios a su sitio web todos los días. ¿Para qué esperar?

Otro ejemplo del que informa Mckinsey, es el de una cadena hotelera internacional que consolidó sus sistemas de ventas y catering online moviendo a un único repositorio de control de versiones, donde se efectuaba la integración de código de software. Como resultado, la compañía fue capaz de reducir su tiempo de comercialización con el nuevo software en un 25%.

La conclusión más evidente de los dos pasos anteriores, centrarse en el cliente e invertir en tecnología, es el cambio de modelo de negocio de la empresa. De partida, existen empresas que ya nacen con la obligación de plantear un modelo de negocio inédito, y no son exactamente empresas tecnológicas. Son los casos de compañías como Uber o Airbnb, que enfocan negocios tan maduros como el alojamiento o el transporte de personas desde otro punto de vista, y gracias a un uso intensivo de tecnología.

Otras empresas tradicionales que imprimen cambios en su modelo de negocio pueden ser por ejemplo Starbuck, que basa la venta de café en sus espacios a lo largo de todo el mundo mediante procedimientos cada vez más digitalizados. Hasta aquí el un dos tres de la empresa en la era digital. Es cuestión de iniciar el camino.

 

Las empresas de la era digital están obligadas a trabajar en voz alta

hablando

Si lo que quiere la empresa es iniciar el proceso hacia la transformación digital, además de la inversión en la tecnología necesaria, se deben acometer cambios a nivel organizativo para conseguir que las personas participen, pues fruto de la participación se consiguen dos cosas fundamentales: una mayor coordinación y la aparición de más ideas para la resolución de los problemas y para la aportación de mejoras. Hay casos, estudiados por Mckinsey, como los de las empresas holandesas ABN AMRO (entidad bancaria) y KLM (compañía aérea) que han introducido sistemas de involucración del personal muy eficaces, gracias al uso de plataformas sociales, teniendo en cuenta de que se trata de dos compañías de sectores muy tradicionales desde el punto de vista organizativo y de gestión.

La transformación de las empresas exige ideas frescas y diferentes a lo existente hasta ahora con visos de ser aplicadas para alcanzar objetivos de rentabilidad. El estímulo se halla en las nuevas formas de trabajar de las organizaciones. Todo marcado por la obligación de competir de una manera diferente dada la influencia de las personas en los mercados a través del social media. De forma plástica, las organizaciones deben “hablar en voz alta”. La tecnología implica un uso compartido, lo que sirve, en los entornos competitivos del siglo XXI, para enterrar a las organizaciones opacas por su falta de rentabilidad.

La orientación cualitativa de la gerencia de las empresas debe enfocarse, además de en la adquisición y puesta en marcha de máquinas, en la generación de un clima en el que hablar y participar se hace necesario. [bctt tweet=”Hablar y compartir en las empresas, de forma natural, rompe esquemas de funcionamiento de siglos” via=”no”]. El establecimiento de esta dinámica en tanto que base del comportamiento humano,   facilita sin duda alguna la coordinación (gran asignatura pendiente de cualquier estructura operativa) y la aparición de información y talento oculto.

El nuevo comportamiento, visto desde la dirección, implica un cambio de filosofía para facilitar la participación sin complejos. Para los empleados y mandos intermedios este desafío se supera participando. Probablemente, la mayor dificultad y más extendida a la que hacemos frente ahora es obtener el acoplamiento virtuoso entre las capacidades que ofrecen las nuevas plataformas sociales, la implicación de las personas en estas plataformas y, por último, la ejecución estables de mecánicas de trabajo participativo eficaces y eficientes que terminen por enterrar las viejas prácticas de actividad basadas en organigramas muy piramidales.

Una fórmula que parece funcionar es trasladar a las empresas el modelo de los hackaton, de tal manera que a través de comunidades online operativas y encuentros personales, se planteen a las personas que conforman una organización  una serie de retos a superar: problemas operativos, decisiones para reducir costes o incrementar rentabilidad e ingresos… El centro que estimula el cambio es el cliente. En esta etapa de digitalización urgente, las alternativas  que van a  sustituir a las formas tradicionales de trabajar pasan, obligatoriamente, por centrarse en el estudio y la comprensión de los comportamientos diferentes de los clientes que son los que, sin duda, estimulan una forma radicalmente diferente de las operaciones de venta.

Explica Mckinsey, por otra parte, en el post enlazado anteriormente, la importancia de que la cadena de valor se convierta en cadena social. ” La cadena social permite a los empleados trabajar “en voz alta” compartiendo cómo hacen las cosas”. También alienta a las personas que se encontraban aisladas de la cadena a identificar áreas en las que dependen de otros y a hacer frente, en colaboración, a problemas o cuellos de botella. Los líderes de la cadena pueden controlar estas conversaciones e inyectar sus propios puntos de vista cuando lo consideren apropiado”.

En los casos igualmente referidos de ABN-AMRO y KLM, se consiguieron varias cosas: crear una cadena social para compartir conocimientos y apoyos en tiempo real a lo largo de ambas empresas. En el caso de la compañía aeronáutica el enfoque de este operativo se dirigió hacia la captación de ideas para cambiar la percepción de la compañía y acercarse a empresarios pequeños y medianos cuando la idea extendida es que KLM se dirigía, en tono arrogante, solo a los grandes. Con su red social de involucración, KLM obtuvo más de 1.000 ideas concretas más otras 4.000 contribuciones de diverso tipo, lo que en opinión de un alto ejecutivo permitió que “la compañía abriera los ojos ante las posibilidades que ofrecía el social media para crear una visión entre su staff muy centrada en los clientes”.

Lo bueno, podría concluir, es que el cambio digital no es cuestión solo de máquinas, sino que las máquinas nos ponen en la tesitura, a las personas, de coordinarnos mediante la participación. La tecnología nos otorga propiedades que vienen a consagrar la superación de una serie de limitaciones que vienen de lejos. Esta capacitación ayuda a las personas y favorece, en el ámbito empresarial, a la superación de una colección de referentes muy antiguos sobre gestión y formas de organizarse. “Participar es mejor porque participar es más humano y además más rentable para las empresas”. A ese punto escalamos dentro de nuestra evolución, y a alcanzarlo nos está ayudando la tecnología que nosotros mismos inventamos.

En Marketing, olvídate del producto y céntrate en las relaciones

colores6

El cambio principal que se vive en la presente evolución del Marketing, dentro de la etapa de la transformación digital, evoluciona desde el Marketing de producto al Marketing de relaciones a partir de los contenidos. Así lo reconoce Blair Christie, nueva vicepresidenta de Marketing de Cisco. De forma sintomática, esta directiva destaca además el valor que adquiere el social media y las conversaciones improvisadas, típicas de estas plataformas.

Como bien es sabido, la base de las relaciones de las personas en las redes sociales la ponen los contenidos. Esto permite a las marcas conocer a los clientes,  que al fin y al cabo son la clave de las ventas. Hasta tal punto se ha convertido en determinante las relaciones, que las novedades que aportan los smartphones, como ejemplo de producto de renovación continua, tienen relevancia si las personas lo confirman en sus conversaciones digitales. de lo contrario, tales novedades tienen el riesgo de pasar desapercibidas.

El cambio de enfoque del producto a las relaciones no puede resultar sencillo, sobre todo para canales tan tradicionales como los publicitarios. Ello es debido a que estos son unidireccionales y no admiten respuestas. La gente las pueden aportar en las plataformas de social media, con lo cual el foco de atención publicitaria también se ha modificado. Así las cosas, el valor de la publicidad unilateral hoy en día es procurar ser fuente de inspiración que provoca conversaciones en positivo para los intereses de una determinada marca.

Una de las marcas que desde hace tiempo ha comprendido mejor la importancia del compromiso de las personas a través del diálogo ha sido Starbucks. Recientemente la empresa ha involucrado a un periodista de Whasington Post, Rajiv Chandrasekaran, para generar historias que no se pueden concebir a través de anuncios comerciales de 30 segundos. Es una línea que se concreta en otras acciones como las de periodismo corporativo, en el que destacan el papel de marcas como American Express o Adobe, que alimentan sendas plataformas no destinadas al autobombo, sino a informar de aquellas cuestiones que pueden interesar a la gente.

[bctt tweet=”Pensar solo en el producto como fuente principal de mis acciones de Marketing no es rentable.” via=”no”] Lo rentable se encuentra en movilizar aquellos contenidos, propios o ajenos, que generan relaciones en torno a mi marca. Este proceso nos permite conocer a los clientes y ofrecerles a posterior nuestros productos, tarea en la que son las fuerzas de ventas las que pasan a tomar protagonismo. Las conversaciones, como es sabido, generan muchos datos, y su análisis nos dará orientaciones sobre cómo seguir relacionándonos en nuestro contexto.

El Marketing de Contenidos: adelantarse al cliente y sus circunstancias

Investiga-a-tus-clientes

El Marketing de Contexto es una reinterpretación del Marketing en esta era digital que, como señala Rebecca Lieb, intenta profundizar no solamente en el quién, es decir en los datos que te permitan la segmentación de tu cliente por edad, procedencia, sexo…, sino en otras variables: cuándo, cómo, dónde y por qué. Esa capacidad de llegar a grandes profundidades de lo que significa la acción de compra de nuestros clientes, es algo que se puede encarar en estos tiempos dada la existencia de tecnología suficiente para tal fin.

Imagínate que se presenta una mañana lluviosa y no la tenías prevista. Conduces tu coche por la avenida principal de tu ciudad y tienes que salir a hacer una gestión. Te puedes mojar. Necesitas un paraguas. Tu geolocalización, tus comentarios en las redes sociales, el perfil, tu historial de compras, etc, etc permiten ir más allá de tu necesidad de un paraguas en un momento dado. El objetivo sería informarte en las circunstancias descritas para, no solo saber dónde tienes cerca una tienda de paraguas, sino si te pueden traer uno a dónde te encuentras.

El nivel de conocimiento sobre las personas en internet a veces puede dar miedo, pero da la sensación de que este camino no ha hecho más que comenzar. Obviamente, tal capacidad de ir al detalle requiere de límites que preserven mi derecho a la intimidad, lo que abre sin duda una disquisición de hasta dónde podemos saber de una personas y sus movimientos. Tal debate no es cualquier cosa y ya está servido.

frases_cliente_0612Las pistas y los permisos que vamos dejando a nuestro paso por la red, nos van segmentando y enfocando mucho más allá como vemos. Además, podríamos sumarle nuestra vocación decidida por sumarnos a actividades como las de la economía colaborativa, un esquema de funcionamiento en el que los propios implicados son los primeros en querer dejar huella, como señala Miguel Caballero, CEO de Tutellus en este post. El Marketing cambia también en la medida que la implicación de las personas permite a las marcas apoyarse en ellas por puro convencimiento, algo que se evidencia en acciones como el crowdfunding.

“El viaje de tu cliente”, es la referencia que en Altimeter usan para efectivamente seguir la pista a los usuarios y compradores de tus productos o servicios. El objetivo, desde una perspectiva del contexto y de la gestión de los contenidos, es ofrecerte aquello que necesitas en cada momento, yendo como señalábamos más arriba, más allá de los datos convencionales acerca de quién eres. Y todo con una capacidad de interactuación en tiempo real con las personas que están interesadas en tu marca.

En la estrategia de las empresas resulta determinante qué tecnología necesitan para llevar a cabo una apuesta por el conocimiento y el convencimiento de sus clientes, y también una fórmula eficaz para distinguir qué datos son realmente relevantes para ello. Lo que nos lleva a orillar los límites que este tipo de acciones tienen. Probablemente nos encontremos con límites respecto a las tecnologías que más se adapten a mis características como empresa, así como la puntería para dar en la diana de las necesidades de nuestros clientes en su devenir diario.

El Marketing de Contexto responde a un tipo de empresa diferente abrazada a la transformación digital, que añade un plus estratégico centrado, no solo en la localización de los clientes sino en la involucración de las personas de la organización. El uso de la tecnología aquí responde a una visión global en la que la conexión interna y externa es fundamental. [bctt tweet=”En el Marketing de Contexto, el cliente es el centro y los contenidos adecuados, la forma de atraerlo” via=”no”].

Mis contenidos crean relaciones; las relaciones, datos; los datos, pistas para vender mis productos

cICLO_BIGDATA2
El valor del contenido que puedo crear en torno a mi producto es que sea suficientemente interesante como para generar relaciones en torno a él. El ciclo continúa con el análisis de los datos que provocan las relaciones y en la información que se añade por lo tanto al contenido original, que da detalles más que suficientes para adaptar el producto y venderlo. Y no nos olvidemos de la experiencia, factor importante para que nuestra imagen se difunda en las redes sociales o fracase.

 

La cadena de valor en el entorno competitivo que se genera a través del social media, se compone a partir de los contenidos que, en un sentido amplio, generamos desde nuestras empresas, o lo promueven las personas. Desde una perspectiva clásica, nos referiríamos, en un caso o en otro, a  todos aquellos mensajes que, por los canales que sean, conforman una imagen de mi marca que se fragua en la mentes de las personas. En el ámbito de las plataformas de tecnología social que permiten interacciones de las personas en tiempo real, los contenidos entendidos simplemente como mensajes que las empresas lanzan a través de los distintos canales, son el origen de una círculo por el cual, finalmente, las empresas obtienen datos para venderle productos a sus clientes. El proceso tiene sus matices si la iniciativa parte de la gente que interactúa antes que la empresa. Y no olvidemos la experiencia…

Sigue leyendo “Mis contenidos crean relaciones; las relaciones, datos; los datos, pistas para vender mis productos”