Mi yo tecnológico y humano

He empezado una colaboración con Informaria y acaban de publicarme mi primer artículo, que titulo: “Mi yo tecnológico y humano”, que reproduzco en mi blog. Empieza así: “Mi experiencia en el mundo de la empresa, además de por mi formación en el Instituto Internacional San Telmo, ha estado ligada a la tecnología y a la comunicación en la medida en la que, en los últimos 10 años (dentro de una experiencia más amplia), a mi involucración en el sector del periodismo audiovisual, en Canal Sur, le sumé la impactante tarea de ser uno de los fundadores y organizadores de EBE (Evento Blog España), una cita tecnológica que celebramos en Sevilla cada mes de noviembre y a la que asisten en torno a 2.000 personas de todo el país. Esta mezcla de influencias me ha permitido vivir en primera persona en un entorno en el que me he sentido realizado y en el que las ganas no me faltan para impulsar nuevas ideas y retos en el contexto de la innovación…

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La dimensión social del negocio queda pequeña en la era digital

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El punto de vista de las personas en el mundo presente ha adquirido una enorme importancia, gracias a las redes sociales, pero no es lo único. El enfoque de la transformación digital es muchísimo más amplio, por lo que para entender bien lo que está pasando debemos resituarnos.

Ha habido un punto en el que, para la empresa, el simple hecho de estar conectada con el el mundo a través de las redes sociales representaba un impacto considerable en su modus operandi. Asumir esto implicaba un cambio con repercusiones importantes si  bien las modificaciones van más allá en el entorno digital. Si existe algo que caracteriza a nuestros días, eso es el ritmo trepidante que deja obsoletas muchas cosas que quedan amortizadas en muy poco tiempo, e incluso pone en jaque otras que llevan hasta siglos en nuestras sociedades. Para ser conscientes de lo que ocurre debemos activar el gran angular y así darnos cuenta que además del social media tenemos otros factores que se involucran en el proceso de transformación digital, tales como: cloud computing, movilidad, big data o el internet de las cosas…

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Las empresas no informativas ofrecen contenidos tan valorados como los de los medios

captura1Las fronteras se diluyen y esa evidencia se aprecia en muchos ámbitos, como en el de los referentes de los consumidores de contenidos que somos todos. En sintonía con esta afirmación, si vemos el cuadro de arriba, extraido de un estudio de Ogilvy y que aparece en este post, se podría comprobar la presencia de marcas que son medios (BBC o The Guardian) con otras que no lo son (Virgin o Tesco), entre otras. Este mapa es el reflejo de los contenidos que interesan  a los británicos y su procedencia, con lo que se puede ver con claridad que a la gente le vale, casi al mismo nivel, la información que le aporte un medio de comunicación tradicional como la de una plataforma de comunicación de una empresa.

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Lo digital no ha matado a lo social

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Realmente el juego no es o uno u otro: o lo digital o lo social, o empresa digital o el social business. Lo social no sería posible sin la base digital y lo digital quedaría incompleto sin la dimensión humana. Pero si me pides que me pronuncie, siempre pensaré que las personas son lo primero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De un tiempo a esta parte he leído en distintos foros que el verdadero propósito de la empresa es su digitalización para competir de forma adecuada en los tiempos que atravesamos, mediante el uso de hitos tecnológicos del estilo de big data, movilidad o cloud computing.  ¿Y lo social? Pues parece que la parte social ha quedado relegada en esta visión a un segundo plano, aunque creo que es un enfoque desacertado según interpreto de los acontecimientos que vivimos. Valga como alternativa, valorar por ejemplo la economía de la colaboración…

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La economía española, la falta de confianza y la hiperconectividad

Climbing team struggles to the summit.
La confianza dentro de unos márgenes de normalidad, facilita el que se puedan culminar los negocios. Podremos decir que confiar llegado un punto puede ser hasta asumir un riesgo, que en esta era de hiperconexión es hasta menor dada la información tan grande que existe sobre las personas o marcas con las que queremos llegar a acuerdo, lo que nos permite avanzar antes incluso de negociar.

 

El otro día el profesor José María O´kean razonó de manera muy ilustrativa en la Sexta lo que supone para la economía española los ‘costes de transacción’, que vienen a ser como las idas y venidas sin avancesr que cualquier operación de negocio puede vivir, según explicó. Indicó que estos costes son, al fin y a la postre, pérdidas de tiempo que nacen de dos realidades: la legislación española complicada y poco proclive a facilitar negocios, de un lado. Y de otro, la falta de confianza propia de este país. Para mi, si se enfoca este concepto dentro de la era de la hiperconectividad, es una situación que carece de sentido.

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Internet se come poco a poco a la televisión. Así lo demuestra la inversión publicitaria

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El hecho de que la publicidad vaya posicionándose progresivamente en internet demuestra dónde está el protagonismo y la influencia.

 

El crecimiento de la inversión en la publicidad ha sido del 32’4% en el entorno digital si se compara el primer cuatrimestre de 2013 con el último; y eso sin contar la publicidad en móviles, la que aparece en los buscadores (por ejemplo Google adwords) o en vídeos online. El cuadro que se puede ver en esta entrada pertenece a la publicación Business Insider. Como se podrá comprobar, la inversión publicitaria en televisión creció un 4,3%, cayendo todos los demás soportes clásicos, menos el de las vallas publicitarias que creció un 5,1%.  La importancia de este dato permite inferir como conclusión añadida que los días del imperio de la televisión por encima de todo se han acabado, dado que internet le come terreno. Ante este panorama, Facebook parece la gran beneficiada.

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Empresa digital: personas, tecnología y colaboración con el cliente en el centro

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La tecnología necesita a las personas

Una definición global de en qué consiste en la actualidad la empresa digital en relación a sus clientes, la ha pronunciado Brian Solis: “new models that marry technology, people, and processes to create a more integrated and collaborative experience throughout the customer lifecycle”. Lo que podríamos traducir como que “los nuevos modelos (en las empresas) reúnen tecnología, gente y procesos creados mediante una experiencia marcada por la integración y la colaboración a través de los ciclos de vida de los clientes”.

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Contenidos, conocimiento y colaboración, el ser o no ser de la empresa en la era digital

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El mejor consejo para la empresa hoy es: genera contenido, que te aportará conocimiento y colaboración. Así te adaptarás mejor al medio ambiente actual y crecerás.

 

La empresa de hoy en día, inmersa en un entorno de cambio debido a la influencia de los medios participativos de internet, lleva a cabo un proceso evolutivo silencioso en muchos casos que no es identificado de manera proactiva por sus gestores.

Existen a mi modo de ver tres parámetros que son determinantes para centrar y explicar las características del cambio global de las organizaciones, que en gran medida afecta en la gestión. Esos tres parámetros son: contenido, conocimiento y colaboración.

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Las empresas que se aburren del social media, es porque aparentan lo que no son

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Aburrirse, parece que no, es algo gestionable en lo personal, y desde luego un cáncer en lo profesional.

 

Las empresas que se aburren del social media (que las hay), terminan por dejar de ser social para, con una apariencia de socialbusiness, continuar siendo lo mismo de siempre. Este proceso es más común de lo que nos podemos imaginar, puesto que la diligencia con la que muchas empresas se abren perfiles en las distintas plataformas, pasado el tiempo (y no mucho) se agota.

Puede incluso que efectúen una serie de gastos en formación, preparación de software, aplicaciones o equipos que no terminan de ser utilizados debidamente, por lo que podemos hablar de tirar el dinero en vez de realizar una verdadera inversión.

Esto va también por rachas. Ahora lo que más estimula es el big data. Muchas empresas consideran que es la gran solución, lo que es lógico pensarlo. Según comenta MarketingDirecto en una reciente entrada, el 42% de las compañías cuenta ya en su plantilla con expertos en big data o espera reclutarlos en el futuro

La optimización de los recursos resulta algo determinante para la gestión de las empresas, especialmente en estos tiempos. Por eso, cuando nos decidimos a dar el paso de trabajar en el entorno digital ( que más que una determinación es casi una obligación) los vaivenes o aburrimientos son desaconsejables.

Luego, por supuesto, se encuentra el error garrafal de esconderse tras una apariencia que lleva a generar un mal posicionamiento en un mercado cada vez más digital, cada vez más online. Dar un paso y luego perderlo es un gasto de energía vital también, ya que genera unas expectativas que luego desaparecen a la mínima.

Si por lo que sea crees que tu marca está navegando en relación a la web social (entiéndase en esta ocasión dando vaivenes) analiza las causas, pero quizás es que le afecte el aburrimiento. Evítalo, hacer lo contrario sería un error incalificable, pues te condenas a echarte fuera.

 

La empresa no puede triunfar en la era digital si no invierte y si no acepta el cambio

digitalDetecto cada día que pasa que las empresas no tienen dudas con respecto a la necesidad de aceptar que su pelea en los mercados y la gestión de sus propias organizaciones pasa por la involucración en la web social dentro del entorno digital en el que vivimos.

Sin embargo, el fallo sigue siendo la medida de esa involucración. Lo normal es que se siga entendiendo que lo lícito es nadar y guardar la ropa que, a la postre, sigue significando: me meto en este lío pero en pequeñas dosis, casi a nivel anecdótico. Y claro, eso no es.

Ha dicho el CEO de Evernote que cada vez más la diferencia entre el mundo digital y el llamado real será progresivamente menor puesto que ambos planos se solaparán. La lectura que hago de esta declaración es que la empresa no tiene más remedio que ir adquiriendo más y más presencia en internet y las tecnologías asociadas (cloud, big data, telefonía…), dejando en un segundo plano la forma tradicional de competir.

Lo online va incrementando su presencia frente a lo offline, hasta que llegue a un punto de equilibrio en el que los dos campos sean efectivamente uno, porque necesitamos lo intangible tanto como lo tangible. Las ventajas de operar en lo digital están por descubrir para muchos, pero no tienen más remedio que aceptar su presencia en este ámbito, básicamente por una razón: porque los clientes, las personas, el mercado y la sociedad ya lo han decidido.

No podemos pretender relacionarnos y hacer negocio en nuestro entorno, dando la espalda, a las redes sociales puesto que es ahí donde ya tienen presencia nuestros clientes, y tenemos que acceder al mismo espacio que ellos quieren. No hay otra y eso es una razón de mucho peso. ¿No os parece?

Obtener las ventajas de hacer los negocios en la era digital exige inversión. Se mantiene la idea de que lo online es gratis o muy barato. No es de esa manera. Lo cierto es que bajan o dasaperecen muchos costes porque disminuyen o se esfuman los intermediarios, pero hay que comprar hardware, software y formar y pagar a equipos de profesionales.

Solamente en estas condiciones podemos aspirar a competir en la era digital. Y eso no representa un cambio con respecto a otras épocas. Entender al cliente y sacarle ventaja al competidor para lograr rendimientos permanece. Eso sí, aparecen cambios en algunas reglas del juego que exigen modicaciones en nuestra forma de pensar y actuar, algo que le hace falta hasta al mismísimo Microsoft.