Los datos tienen valor por sí mismos, pero adquieren mucho más cuando se comparten

La Naturaleza del Valor
La capacidad de crecer como un virus es determinante en los entornos participativos, propios de la era digital. Esta es la gran aportación y el gran reto de las empresas a la hora de aprovechar esta circunstancia. No son solo ideas, son ideas más la determinación y la pericia de aplicarlas para lograr unos objetivos, en un momento de cambio de nuestras organizaciones.

 

El sentido de las empresas conectadas se encuentra en el valor y la dimensión que adquieren los datos, no por los datos en si mismos, sino por lo que estos suponen cuando se comparten.  Es una especie de escalabilidad cualitativa. Así es y de esta manera se eniende la evolución difícil de las compañías hacia un modelo conectado, que nos pone en la situación paradójica de empresas con la inversión digital realizada pero no realmente transformadas, como señala en uno de sus post Dion Hinchcliffe.

Nos encontramos desde luego ante un punto del proceso de transformación de las empresas en el que los medios abundan y también la voluntad (o en cierta medida) pero no se acaba de terminar la tarea transformadora de un nuevo modelo de empresa. No es sencillo pues en gran medida no son decisiones que las empresas tomen aisladamente sino en un contexto determinado por el mercado.

En uno de los estudios que habitualmente difunde Altimeter Group, se llega a la conclusión de que las compañías norteamericanas tiene de media unas 131 cuentas de social media, pero que lamentablemente estas empresas no terminan de rentabilizar la información que obtienen a través de esos canales.

La gran decisión de las empresas que inician su transición hacia el social business en entorno digitales, parte de su capacidad de obtener rendimientos. Y para alcanzarlos resulta determinante aprovechar el volumen de información que se pone en circulación. Los datos sueltos como tales tienen un valor propio, intrínseco, pero tales datos crecen cualitativamente (también cuantitivamente) en la medida que se abren a la participación.

Las ideas crecen de esta manera y se hacen más valiosas. Aquí se encuentra el quid de la cuestión, siempre y cuando se hagan bien las cosas desde la inversión en lo digital, la gestión social y su alineación con los objetivos de la empresa. Junto a las ideas que florecen por doquier, podemos decirlo así, la empresa tiene que establecer determinados mecanismos y maneras de funcionar que sean los adecuados para conseguir los objetivos previstos. Sería como modificar nuestras prácticas habituales, nuestro modo de organizarno por otro nuevo nacido de la revolución digital.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s