¿Pueden las pymes recuperar el retraso en la transformación digital?

Es de todo el mundo sabido que las pymes tienen un gran retraso en lo que a transformación digital se refiere. Haría bien en precisar que hay de todo, por supuesto, pero realmente las únicas pymes que está claro que han cogido el reto por derecho son las startups. El resto las podríamos denominar “pymes tradicionales”, y son las que manifiestan un retraso considerable. Los grandes operadores como Telefónica buscan la estimulación de estas empresas que suman alrededor de 1,5 millones en España. Según una información reciente publicada en el periódico Cinco Días, las pymes necesitan iniciarse o mejorar en cosas como: marketing digital, centralitas en la nube, almacenamiento en la nube, fibra, ciberseguridad, acción a través de los móviles y otras soluciones de business inteligence, que propone la compañía dirigida por José María Álvarez Pallete.

 

Queda patente que las grandes compañías, algunas con más acierto que otras, le llevan una gran ventaja a las pymes. Es una cuestión de recursos evidentemente, aunque antes que los recursos (económicos sobre todo) está el cambio de mentalidad, en algo en lo que las pymes no deberían andar mal. Es especialmente relevante fijarnos, además, que son las pequeñas organizaciones innovadoras, las startups, las que han iniciado todo el proceso de revolución digital en el que vivimos involucrados en mayor o menor medida. De hecho, son los profesionales emprendedores los que están ayudando a las grandes. Ellos son el verdadero motor del cambio y de la innovación, y su tarea no ha pasado desapercibida para las grandes compañías que luchan por captar el talento surgido en estos contextos.

 

He leído recientemente una alegoría que me ha gustado mucho: la transformación digital exitosa es como una oruga que se convierte en mariposa. Sigue siendo el mismo organismo, pero ahora tiene superpoderes. Tener esos superpoderes supone un premio muy jugoso, consecuencia de un partido del que nadie puede eximirse.  Está más que repetido que quien no entre en el terreno digital, se queda fuera. Este proceso no es algo que una empresa pueda emprender en solitario, pues por razones obvias, hay que estar conectado con otros agentes del entorno. Hablamos sobre todo de profesionales, pero también de otras empresas. En este sentido, podemos observar un esquema que resulta interesante: normalmente son las startups las que animan el ambiente ya que aportan novedades en las que nadie probablemente se fije antes. Son la punta de lanza. Las grandes y medianas empresas, por su parte, detectan este valor y lo absorben en la medida de sus posibilidades, introduciendo las aportaciones innovadoras en sus procesos dentro de unas determinadas pautas. Finalmente, son las grandes compañías las que usan su influencia para estimular a las pymes tradicionales que entran en su campo de acción, como los proveedores, que tienen que adaptar una serie de patrones digitales para poder servir a sus “naves nodrizas”.

 

Me gustaría señalar varios aspectos que las pymes tienen que tener en consideración para cualquier proceso de cambio digital, poniendo el foco de atención en los clientes. El planteamiento es fundamental para cualquier operador, ya que ninguna empresa puede dejar de atender a sus clientes puesto que son los verdaderos estímulos de la transformación digital. Por ejemplo, la base de operaciones de los usuarios son sus móviles y a través de ellos compran prácticamente de todo. La pregunta es: ¿cómo encajan esta realidad creciente las pymes tradicionales? En  un trabajo reciente de Prophet centrado en los retailers de EEUU, se apuntan algunos asuntos interesantes que recojo aquí en forma de preguntas :

 

¿en qué medida las pymes están comprendiendo bien a los clientes?

¿que medios utilizan para analizar los nuevos usos y prácticas de estos?

¿creen que pueden seguir captándolos a través de los medios tradicionales de publicidad y marketing?

¿cómo están enfrentando la competencia de grandes operadores como puede ser Amazon?

¿hasta qué punto tienen una visión estratégica clara y medida para evolucionar hacia una empresa verdaderamente digital?

¿con qué profesionales cuentan para hacer frente a los cambios digitales?

 

No hay duda que las pymes tienen que espabilar si quieren subsistir. Algunas de las medidas que de forma inmediata pueden adoptar es buscar el apoyo de las administraciones (locales, autonómicas, nacionales o europeas en el caso de España) si es una cuestión de falta de recursos. También pueden intentar conectar con universidades o con grandes compañías sobre todo para lograr que las introduzcan en sus procesos de digitalización como agentes externos. Pero antes de dar estos pasos, es importante que internamente hagan una reflexión acerca de su pasado, presente y futuro. El objetivo es no descolgarse del momento presente e intentar poner las bases para la mejor evolución de aquí en adelante.

 

 

 

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