El #socialbusiness ya es inevitable, la transformación digital depende del sector y del negocio

Soy consciente de que al fin y al cabo se trata de nombres que responden a una especie de campañas de Marketing que se generan no se sabe bien desde donde. De esta manera hablar de Social Business o de Transformación Digital no deja de ser concesiones a la moda hasta cierto punto, pues a la vuelta de equis meses es probable a buen seguro, que nos encontremos frente a nuevos términos y definiciones. Pero sea de la manera que sea, soy consciente de que si no asumes estos términos y los cambios de nombre  constantes para definir muchas veces la misma cosa, te quedas fuera. Es decir, da igual que hablemos de social business o de lo que quieras, lo que sí es cierto es que la forma de hacer negocio ha cambiado debido a la incidencia de las redes sociales. Empezamos por aquí el argumentación de este post.

Según las indagaciones propias de un observador de la actual situación tecnológica, empresarial y de mercado, podría afirmar sin ninguna duda que cada vez son menos los negocios que no aceptan la influencia de las plataformas sociales en los mismos. La razón más que evidente es que sus clientes se expresan a través de ellas y han hecho del acto de compra un motivo sobrado que justifica su presencia en las redes sociales, entre otros claro. Por lo tanto, la actividad comercial está hundiendo sus raíces en los entornos participativos Clic para tuitear. No podemos entender el producto, la marca, las ventas y las compras si no los relacionamos con las interacciones entre iguales. De forma progresiva además, en la medida que la marcha de los negocios se identifica con el movimiento de los clientes en la escena digital, se hace más y más necesario averiguar las nuevas claves que marcan la relación de la marca con los clientes y, en definitiva, de la actividad comercial.

La inversión que requieren las empresas para moverse en las redes sociales es muy baja. Realmente con abrirse perfiles y dedicar a alguien a trabajar en ellas, prácticamente basta. Luego se le van sumando añadidos, como la monitorización y la visión estratégica del uso de estas plataformas. Al final de lo que se trata es de conocer nuestros mercado y a los clientes a través de las interacciones, tarea nada fácil pero sí obligada en la medida que vamos avanzando. Y es de todo esto de lo que se trata el social business, que podríamos definir como el modo en el que las empresas hacen ahora el negocio debido a la influencia de las redes sociales. Su mayor o menor incidencia en el día a día de la empresa implica más o menos cambios en su organización, gestión e incluso en el modelo de negocio.

La Transformación Digital por su lado podríamos definirla como el conjunto de inversiones tecnológicas que modifican nuestra empresa en un amplio sentido, pues afecta a la forma de producir, la tarea de los recursos humanos, la comercialización… Es como si habláramos de una empresa nueva realmente. Si bien la tendencia es a que todas las organizaciones entren en una mayor o menor medida en procesos de cambio hacia lo digital, lo que sí está claro es que desde luego no en la intensidad necesaria o, incluso, pudiendo escorarla. Y es que no es lo mismo una empresa de telecomunicaciones que la tienda de alquiler de trajes de la esquina. Ambas tienen que estar en las redes sociales, pero los requerimientos de inversión para la digitalización son muy diferentes.

Las necesidades de una organización u otra son diferentes si nos atenemos a otras cuestiones más allá de la tecnológica. Efectivamente, como apuntaba en el párrafo anterior, la empresa sufre un cambio enorme en varios ámbitos cuando afronta un proceso de cambio digital. Lo primero y principal son las modificaciones del producto, sus canales de comercialización… También se alteran las formas de producir, cómo almacenar los productos o relacionarse con los proveedores. Las personas que trabajan en nuestra compañía, como los que la lideran, tienen que reconvertirse puesto que su manera de desarrollar las tareas cambia sustancialmente también… Se trata finalmente como de darle la vuelta al calcetín, pues nos enfrentamos verdaderamente ante un cambio de 180 grados.

La idea final es que existe una puerta de entrada para la innovación que sin duda representa tanto el Social Business como la Transformación Digital. Y desde luego el primer paso es la involucración de la marca con las redes sociales, un paso inevitable puesto que se ha convertido en una imposición al fin y al cabo dada la evolución de los acontecimientos. El camino sin embargo no se detiene ahí, pues hay más que hacer con todo lo dicho relativo a la nueva vía de la digitalización. El hecho de que un reto de este calibre se haga antes o después dependerá del sector o la empresa, o incluso de la visión de sus gestores, ya que el último peldaño de esta escalera es ser plenamente digital.

 

 

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