El reto de las empresas tradicionales es convertirse en plataformas

internet-of-things

Las empresas tradicionales, basadas en procesos de producción cerrados, se tienen que acostumbrar a gestionar datos, dado que es la manera que se está imponiendo para llevar a cabo la dirección de las organizaciones en esta era. La referencia obligada son las empresas basadas en plataformas que son las que protagonizan el entorno socioeconómico, tales como Google, Facebook o Amazon.

Según leo en el libro Platform Scale, este proceso de evolución de las empresas tradicionales hacia nuevos modelos, tiene varias cuestiones que deben acometerse por parte de las organizaciones cerradas. A saber:

  • crear un cultura para la gestión de datos.
  • facilitar el intercambio de información en el interior
  • facilitar la creación de redes externas en las que se producen intercambios de datos también
  • cambio en la forma de estructurar la organización persiguiendo una mayor capacidad de respuesta hacia los retos que provocan de forma continua en las redes externas

La clave la encontramos en la singularidad de este nueva etapa, dado que es fundamental saber conseguir y estructurar los datos para finalmente entenderlos y tomar las decisiones adecuadas. La razón de esta propuesta destinada a las organizaciones basadas en procesos cerrados tiene estas contrapartidas:

  • conocimiento mejor de sus clientes para ofrecerles aquellos productos que demandan (ya existentes u otros nuevos). En esta línea trabajan con determinación empresas de consumo como Coca Cola Company o automovilísticas como Toyota o Ford, por poner ejemplos muy destacados.
  • definir otras oportunidades de negocio como, por ejemplo en el caso de las empresas de coches, vender datos de sus clientes a las aseguradoras, obviamente poniendo como límite la privacidad de la información. Esto es, se trabajan con datos de personas, pero no con las personas en sí, básicamente.
  • También es destacada la opción que se le presenta a la banca de convertirse en epicentro de los entornos en los que opera de tal manera que, a través de los datos de los clientes, son capaces de crear sinergias entre ellos, aprovechando la ocasión para colocar los productos bancarios en las nuevas oportunidades de negocio que se produzcan.

El gran reto de las empresas tradicionales, con estilo de gestión cerrados y centrados en la eficiencia de los procesos para obtener mejores estructuras de costes, se encuentra en un cambio de enfoque tal que hace tan importante la valoración de los datos como la obtención de ingresos. Eso es así, porque con esta nueva dinámica, las empresas acceden a unos entornos  competitivos en proceso de reconversión en los que el conocimiento de los datos es la garantía de atender mejor a los clientes adelantándose a necesidades futuras de los mismos.

 

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: