Los 10 frentes que atendería en una empresa tradicional que se plantea el cambio digital

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Me he planteado en esta tarde de verano hacer el ejercicio de qué pasos seguiría y qué tendría en cuenta para efectuar el cambio digital en una empresa tradicional, en cualquiera en principio de las que nos encontramos habitualmente.Y aquí están los pasos que yo daría:

1.- Obviamente a la hora de hacer frente cualquier cambio digital, lo primero que hay que hacer es efectuar un estudio pormenorizado de la situación general de la empresa, pero haciendo hincapié en estos aspectos:

  • resultados de la compañía (facturación, beneficios, costes, procesos, situación recursos humanos, sistemas de información, nivel de interacción con el mercado…)
  • niveles de compromiso de la dirección para llevar a cabo la transformación digital.
  • situación de la competencia y sus niveles de interacción en el mercado.

2,- El mejor punto de partida para ver la predisposición y capacitación de la compañía que tengamos en análisis para efectuar el cambio digital es el grado de implicación en relación al social media:

  • en cuantas plataformas de la web social tiene presencia y  desde cuando.
  • resultados en la gestión de las herramientas del social media.
  • preparación de las personas que trabajan en esta misión.
  • implicación de los directivos en estas rutinas.

3.- La presencia de la empresa en el exterior es el marco principal que se debe analizar, o al menos el primero a tener en cuenta. Así que, además de la actividad en el social media, hay que detectar qué otras vías de entrada de datos puede tener la organización: puntos de venta, información de clientes a través de otros cauces como venta online, contactos vía email, atención o venta telefónica gestionada por sistemas de CRM…

4.-Estudio de los sistemas de información, es decir, de la capacitación de los sistemas informáticos:

  • red de ordenadores y obsolescencia de la misma.
  • propiedades y antigüedad del software, así como actualizaciones y costes de estas.
  • niveles de permisos para administración y ejecución de tareas.
  • centralización o descentralización de la red interna.
  • dependencia o autonomía de los usuarios con respecto a de la dirección técnica para  la realización de tareas.
  • cortafuegos y requisitos de seguridad…

5.- Radiografía, si es que es posible, de las relaciones interdepartamentales en cuanto a los intercambios de información para ejecutar trabajos coordinados:

  • dibujo del workflow en cuanto a los requisitos y traspaso de datos para llevar a cabo tareas, online y offline.
  • existencia o no de intranet y la dotación de instrumentos para intercambio de información y seguimiento de proyectos.
  • existencia o no de entornos colaborativos con dotación, o no, de herramientas como blog, mensajería instantánea, plataformas para la edición de documentos y proyectos compartidos.
  • acceso a base de datos, en ordenadores centrales o en la nube.
  • referencia de programas, vía compra y actualización de derechos, software libre, a través de la nube…
  • requisitos de seguridad.

6.- Estudio de la movilidad, en función de las actividades de la empresa que se hacen o se pueden hacer a través de terminales autónomos:

  • capacitación de los terminales en cuanto a consulta de información y ejecución de operaciones, hacia la empresa o hacia el exterior.
  • herramientas que facilitan los intercambios de información entre empleados y departamentos, fuera y dentro de la empresa.
  • uso de entornos a través de app, web responsive…

7.- Definición y ordenación de las operaciones tomando como centro el cliente y las pistas que deja en su involucración a través de redes sociales y otros focos de atención en el entorno digital:

  • qué quiere el cliente.
  • cómo y cuándo nos lo dice.
  • cómo lo satisfacemos en los distintos hitos de la relación con nuestra marca.

8.- Con qué sistemas de análisis de datos contamos o podemos contar: análisis web, big data, minería de datos… En este apartado conviene fundamentalmente detectar los silos de información y establecer pautas para la toma de decisiones a través del uso de los datos.

9.- Qué estrategia tiene la empresa y en qué medida puede modificarse ante el reto de la transformación digital, atendiendo a cuestiones como:

  • grado de compromiso de la dirección.
  • tipo de organigrama.
  • capacitación y motivación de los empleados para evolucionar en este nuevo entorno.
  • necesidad de formación interna.
  • detección de liderazgo y talento necesario para producir el cambio.
  • compromiso para llevar a cabo un entorno colaborativo.
  • sistemas reglados para atender las propuestas innovadoras en función de su valor y coste.
  • habilidad para implantación y aceptación de objetivos conjuntos.

10.- ¿Es necesario acometer un cambio en el modelo de negocio? Esta cuestión, aparecerá probablemente a cada paso que demos, llegado un momento de adquisición de conocimiento suficiente en el estudio de nuestra propuesta de cambio digital. La superación de determinados hitos en tanto en cuanto bloqueemos viejos esquemas de funcionamiento y abramos alternativas, nos pondrá frente a oportunidades no previstas con respecto a asuntos como:

  • nuevos productos.
  • nuevos mercados
  • diferentes fórmulas para atender nuestros clientes tradicionales..

Este esquema, que  se puede enriquecer sin duda, es lo que, a bote pronto, me parece que atendería en cualquier plan de enfoque de cualquier compañía, ya existente, ante el reto inevitable de lleva a cabo un cambio digital . Todo desde un perspectiva global para atender la mayoría de los aspectos fundamentales de la organización en la que trabajemos.

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