Cómo lograr que dirección y empleados remen juntos en el cambio digital

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Los tecnólogos están de enhorabuena en el seno de las empresas puesto que el incremento de la presencia de nuevas herramientas para realizar tareas es patente en medio de la evolución hacia la gestión digital. Los responsables de los departamentos tecnológicos encabezan un tiempo en el que los cambios se enlazan con los objetivos de negocio. Este hecho se constata en una encuesta realizada por  Lucidworks  según la cual la aparición del big data, por ejemplo, ha hecho que los denominados CIO (chief information officer) hayan aumentado claramente su protagonismo en las empresas.

Las dinámicas de inmersión en escenarios tecnológicos potentes generan un cambio no solo en las cúpulas de las empresas, en las que se pueden ubicar los responsables tecnológicos en alza en cuanto a su valoración interna como vemos. También pasa, como parece evidente, por el comportamiento del resto de la organización. En estas coordenadas ocurre algo que es habitual: el rechazo a cualquier cambio y más cuando lo que se modifica es la forma de trabajar debido a la incidencia de las máquinas.

El panorama indica, si es que alguien podía sospechar lo contrario, que la empresa penetra en un entorno de progresiva capacitación tecnológica. Así por ejemplo, y por tomarlo solo como una referencia, el 67% de las compañías del listado “Fortune 1.000” asegura haber invertido ya en proyectos de big data, con presupuestos de al menos 10 millones de dólares cada una de ellas.

tipos-empleados-publicosLa implementación de herramientas tecnológicas dentro de la sociedad de la información no está exenta de problemas y escollos. Entre ellos, uno de los más importantes es el de la involucración de los empleados. Las personas, por regla general, nos negamos al cambio y nos gusta poco salir de nuestra zona de confort que disfrutamos en el territorio que conocemos.

Harvard, en uno de sus trabajos, da una serie de consejos para conseguir que las plantillas se alineen con las direcciones para llevar a cabo, juntos, la  mejor inmersión tecnológica posible. Señalo aquí algunas de las propuestas para encarar mejor este tiempo:

  • el propósito de mejora técnica se debe considerar como la gran prioridad de la empresa, para entrar de forma óptima en la digitalización. Por eso, el esfuerzo de comunicar tiene que ser máximo.
  • no hay nada más convincente que los trabajadores comprueben que las nuevas tecnologías, adaptadas a su situación, les ayudan a hacer mejor y más fácil su trabajo. Para ello hay que probar y comprobar las ocasiones que sean necesarias para lograr ese objetivo.
  • los trabajadores tienen que formarse para conocer las nuevas tecnologías. Lo mejor es conocer la mejor fórmula que ellos mismos sugieren para aprender. Los cursos tradicionales suelen ser la manera más socorrida, pero quizás sea conveniente revisar este formato. La idea es conectar lo máximo posible el trabajo habitual de cada trabajador con las enseñanzas.
  • internamente siempre existen profesionales que se sitúan varios cuerpos por delante en cuanto al dominio de las tecnologías. Ellos son los llamados a apoyar internamente a aquellos empleados que tienen un nivel de conocimiento menor. La idea es crear una red interna de consultores, compuesta no solo por gente muy avezada en tecnología sino con capacidad de comunicar.
  • es muy importante que la tecnología no sea una cumbre a escalar sino una rutina del día a día. Resulta determinante que la gente comprenda la desventaja que les supondría no usar las herramientas incorporadas.
  • es muy socorrido plantear la inmersión en los cambios a través de una atmósfera distendida. En este sentido, la perspectiva que aporta la gamificación puede ser muy recomendable.

Lo inevitable es mejor encararlo pronto. Postegar la etapa de cambio que internet y la transformación digital implica, tiene poco sentido salvo que tu empresa esté más cerca del cierre que de la permanencia en el mercado. Si efectivamente tu marca tiene vida aún, no te queda otro remedio que garantizarle su pervivencia en el mercado tomando decisiones adecuadas. Y siempre hay que probar. La prueba y el error es también, porque negarlo, un paso inevitable en el cambio tecnológico, o muchos pasos hasta dar con la clave…

 

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