Cómo los directivos se adaptan a los requisitos digitales

Group Of Multi-Ethnic People Social Networking

Group Of Multi-Ethnic People Social Networking

Sin liderazgo consecuente con los tiempos actuales, la obtención de los rendimientos que promete el entorno digital y la propia digitalización de las empresas es como una promesa siempre presente pero que nunca termina por cumplirse en sus máximas cotas. El convencimiento, primero, y después la implicación o no  de los directivos con el uso de las herramientas sociales puede ser un termómetro fiable de hasta qué punto están predispuestos a realizar un verdadero cambio en la compañía acorde con los retos actuales.

Los directivos españoles aún creen que el cambio se reduce a una cuestión puramente tecnológica de la que se ven hasta cierto punto ajenos, según señala  Enrique Dans en una entrevista. Uno de los déficits que implica su actitud timorata e incluso de rechazo, es la inadaptación y como consecuencia de eso la falta del estilo de liderazgo que exigen estos tiempos. El hecho es que las personas interactuando en sus entornos y los mercados en los que participan, se sostienen sobre unos pilares diferentes de los existentes hasta ahora, y entender esta nueva fotografía implica, en las empresas, un nuevo estilo de gestión en el que la presencia en los medios sociales puede ser la antesala de una gestión global de activos digitales posterior.

Existen casos de altos directivos que han adquirido la categoría de ‘iniciados’ en el mundo digital, con huella incluida en el social media. Por ejemplo, José María Álvarez-Pallete, actual consejero delegado de Telefónica, o su compañero de dirección de esta empresa Santiago Fernández Valbuena, actual director de Estrategia de la compañía. Ellos, por poner dos ejemplos de españoles, son determinantes en la evolución digital de nuestro país. Otro representante en esta línea, en esta ocasión desde EEUU, es Richard Edelman, presidente y CEO de Edelman, y blogger desde hace más de una década. Richard ha sabido imprimir a su multinacional de Relaciones Públicas su visión sobre el futuro de la empresa anclado en lo social.

A pesar de estos casos, buena parte de los directivos, sobre todo los de una cierta edad, creen que la tecnología es algo que les sobrepasa, un instrumento que no afecta a su forma de gestionar sin embargo. Eso hace que sus inversiones tecnológicas están mal definidas y resueltas puesto que, aunque pueden llegar a ser las necesarias dentro de un proceso de transformación digital (TD), no cuentan con la visión intelectual ni con la política de empresa adecuadas para extraer la máxima rentabilidad a lo invertido. Esto supone, por lo tanto, que nos encontremos con organizaciones en las que existen operaciones no optimizadas, a pesar de contar con buenas dotaciones en software y hardware. El fallo es el enfoque de la gestión y la estrategia.

Las operaciones de las empresas tienen una característica que las van definiendo más y mas: la rapidez Clic para tuitear. Los directivos tienen que saber gestionar información como uno de los aspectos fundamentales de sus tareas. Quizás por ese ritmo, los líderes tienen que ejercer influencia sobre el entorno a través de una presencia permanente que le es posible a través de las plataforma sociales. En ellas, las personas de su alrededor pueden encontrar muchas de las claves que les valdrían para sus respectivos trabajos, al tiempo que los directivos, gracias a una necesaria actitud de escucha, descubrirían muchos detalles que les permitirán conocer mejor su negocio y a su gente.

La determinación por comenzar o redondear incluso el proceso de TD de un líder, es un factor crítico. Vale más, como comenta Charlene Li, la experiencia adquirida por los directivos antes de la era digital, que conocer determinadas herramientas y concepciones de la digitalización para cambiar verdaderamente su empresa. Eso sí, siempre que efectivamente tenga la idea clara de transformar la compañía. En caso contrario, la experiencia está ahí pero no sería requisito suficiente.

La secuencia que se puede dibujar de la gestión en la era digital, de otro lado, se basa en la conexión entre el estudio de datos (big data), la valoración de los más importantes (insights) y, por último: la toma de decisiones. Esta fórmula, al unísono, se ha de convertir en habitual y ágil. Con el paso del tiempo, se perfecciona y genera una estructura que facilita las operaciones. Eso sí, igual que el modelo se asienta, bien es cierto que debe presumir de la suficiente flexibilidad para ser capaz de modificarse, y esa es una decisión de los directivos que ya para entonces han debido pasar el escollo que ellos mismos eran al vivir todavía con un cliché superado por ser hijos de una época ya amortizada.

 

 

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.