El líder del entorno digital tiene que decidir rápido

Movilidad-rapidez

El liderazgo de hoy en día es un liderazgo que se caracteriza por una cualidad nueva: la rapidez. Un reciente trabajo de campo de la Universidad de Harvard así lo reconoce. En este estudio, al menos en su post de difusión, no se apuntan las razones. Bajo mi punto de vista, una de ellas (la principal probablemente) es la agilidad y el ritmo mucho más ‘trepidante’ que inyecta el entorno de las redes sociales a la actividad comercial y como consecuencia a las operaciones de las empresas, es decir a su día a día productivo en un proceso generalizado de transformación digital.

El citado estudio no descarta, ni mucho menos, la importancia de la confianza en el papel de los líderes. Por esta razón,  el informe concluye que los responsables de las organizaciones de hoy en día tienen que contar con los dos atributos: rapidez y confianza”. La novedad la aporta el primero, pues siempre se ha considerado la rapidez como sinónimo de precipitación, y no parece que eso sea así, al menos en la actualidad.

Puede ocurrir que la rapidez haya tenido una consideración más bien mala hasta ahora en el management clásico, pero los tiempos presentes la han redimido. El caso es que las redes sociales funcionan como la encuesta permanente que aflora a cada momento, con lo que las empresas tienen un feedback constante que influye en la marcha de éstas. Es bastante patente que, a partir de esas referencias en el social media, hay que tomar decisiones que afectan de lleno a las operaciones en el corto, medio o largo plazo. O no, si efectivamente se considera que es mejor no hacer nada.

Lo que ocurre es que a pesar de todo, el volumen de información es tan grande y constante, que no siempre se puede decidir no hacer nada a la luz de los detalles sobre nuestra marca puestos en circulación. Justamente por esas dos características (circulación constante y casi infinita cantidad de datos) la interpretación de estos no es sencilla, más bien es considerablemente complicada. Y es aquí donde las herramientas de big data obtienen un enorme protagonismo, pues sin una manera de orientarse en el océano de información creciente cada segundo, resulta muy complicado tomar las decisiones que se estimen oportunas.

La utilización de big data, en cualquier caso, no ralentiza la cadena de decisiones que se tienen que adoptar con rapidez, pues el uso de big data acusa igualmente la rapidez como requerimiento. Big data puede analizar millones de datos desectructurados en plazos muy breves de tiempo, llevando al éxito a aquellas compañías que mejor están sabiendo usarlo (15 a nivel mundial).

En el perfil de los líderes deben constar 3 atributos: rapidez, confianza y gestión mediante big data Clic para tuitear. Los dos primeros parecen contradictorios, pero no lo son. Lo que pasa es que la confianza la adquieren los líderes que saben interpretar los acontecimientos y decidir en fracciones de tiempo mucho más cortas que antes. Esta secuencia de decisiones valen para fortalecer, o no, una confianza en el largo plazo.

Los líderes que comprenden los datos porque ponen en marcha herramientas de análisis, hacen gala de una capacidad de adaptación a la transformación digital. Estos son los requisitos. Ahora es tiempo de que los jefes no tarden mucho en comprender el nuevo contexto, lo que representará una primera decisión por la que habrán tenido que optar con rapidez, puesto que no hay otro remedio.

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: