Corleone Business School: la empresa, el poder y la vida

IMG_20150129_121011

Portada de “Corleone Business School”

Hace dos años invitamos a Guillermo de Haro al EBE y aceptó. Dio una charla interesante y, aunque resulte egoista, más interesante aún me ha parecido haber leído ahora su libro, “Corleone Business School” (Jot Down Books), que amablemente me regaló. Nunca es tarde si la dicha es buena, decimos todos alguna vez, razón por la que no me avergüenza hasta el extremo haber respondido tan tarde con mi lectura . El libro efectúa una propuesta que  resulta llamativa puesto que se fija en las tres películas de la saga de “El Padrino”, y a partir de ahí va dando claves de lo que es para el autor el binomio: empresa y poder, un binomio que no tendría ningún sentido sin la contribución de las personas.

Creo que “Corleone Business School” es efectivamente  una narración sobre la vida, vista a través del foco del poder y la empresa. Me llama mucho la atención en esta línea las últimas frases del libro prácticamente, en las que Guillermo de Haro afirma: “Y parece que, parafraseando a Woody Allen cuando decía “el sexo solo es sucio cuando se hace bien”, “los negocio solo son sucios cuando se hacen bien”.  Esta suerte de argumentación no puede por menos que desatar una mínima reflexión sobre la ética mediante una cuestión de partida: ¿Todas las empresas que triunfan tienen trapos sucios, o los tienen incluso si no son de las que triunfan?

Yo no me atrevería a responder, y ojalá que tuviera la oportunidad el profesor de Haro de hacerlo. No obstante, sí aclara él mismo  en el libro que a determinadas escalas de poder, la legalidad y la ilegalidad se confunden al hacerse muy interpretable en cuál de esos dos extremos se puede llegar a estar realmente. Es lo que confundió a Michael, hijo y sustituto del El Padrino Don Vito, el personaje al que dio vida el  gran actor Marlon Brando, cuando dejó de la lado los negocios ilegales de la familia y empezó a ver que en el mundo honorable de los negocios  legales, las ilegalidades haberlas las habían.

Otorgando el beneficio de la duda y sin afán de fomentar el desdoro de ninguna empresa, yo no soy de la opinión de que hablar de empresa signifique hablar sistemáticamente de ilegalidad. Podríamos sí aceptar que, como todas las tareas que promueven las personas, en momentos dados pueden toparse con mentiras o verdades a la mitad. “El Impostor” de Javier Cercas basa toda su argumentación, justamente en desmontar la trama de un falso superviviente de los campos de concentración nazis, misión que no le impide justificar que todos en algún momento,  hayamos tirado de las conocidas “mentiras piadosas” aunque sea.

“Corleone Business School” no quiere en ningún momento, y eso sí quiero dejarlo meridianamente claro, hacer ninguna apología de los negocios ilegales que eran los que se movían en el entorno mafioso de los Corleone, y eso es algo que su autor aclara nada más arrancar el libro. Sí extrae sin embargo enseñanzas sobre las empresas que se incluyen en la ficción cinematográfica. Por eso Guillermo de Haro habla sobre estrategia, liderazgo, la misión, la visión…,  o describe en esencia lo que son y para que nos interesan tener en cuenta las denominadas 5 fuerzas de Porter.

Me congratula averiguar la importancia que este profesor del Instituto de Empresa da, por ejemplo, a la cultura de empresa, que define como “el pegamento” que da sentido a todas las acciones de cualquier compañía. Yo particularmente concedo una trascendencia excepcional al hecho de trabajar o colaborar con organizaciones con un sentido. Detesto la política de muchas compañías de no trascender sus orientaciones, bien por miopía bien por desconocimiento. Saber transmitir a la gente que trabaja en una empresa cuáles son sus valores culturales es como otorgarle la clave que le permitirá aclararse sobre lo que hace y por qué lo hace dentro de una empresa.

Yo animo a los que les gusten la empresa y el cine a que se acerquen a “Corleone Business School”. Es un libro ameno que recopila muchas de las explicaciones esenciales de lo que significa hacer empresa. Es sencillo de entender, pero ojo que hay apartados del libro que te zambullen en una profundidad enjundiosa como la referida disyuntiva legalidad vs ilegalidad. Con satisfacción ha disfrutado de su lectura y lo dejo cerca, subrayado, para refrescar algunas de sus ideas que me han valido para revisar acciones y, lo que es mejor, para soñar en satisfacciones venideras.

 

 

 

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: