Los 4 cambios personales que la tecnología provoca en las empresas

Personas, tecnología y cambios

Las personas no son lo que eran en las empresas, porque las empresas también están cambiando debido a la tecnología. La tecnología de nuestros días, relacionada siempre con internet, no es ajena al modo en el que las personas actúan y se organizan en las empresas, en una línea de mayor protagonismo.

Si decimos que las empresas se mueven y cambian en este tiempo de mudanza contínua que nos toca vivir, no aportamos nada realmente nuevo, pero si nos fijamos en las modificaciones que afectan a las personas en las organizaciones debido al uso de las tecnologías, probablemente afinemos más el tiro. Yo he concretado en cuatro grandes cambios los que la tecnología provoca en las personas y su forma de organizarse en las empresas. Cuando me refiero a las tecnologías me centro en internet y tecnologías asociadas que podríamos concretar en cuatro gran ejes también: el open source, el cloud, el social media y el big data. Los cuatro cambios que afectan a las personas son…

El primer cambio afecta a la jerarquía. La organización tradicional de las empresas (la piramidal) se sostiene sobre procedimientos y una burocracia que salvaguardan un sistema de toma de decisiones que siempre, en toda circunstancia prácticamente, hace prevalecer la visión de un número reducido de personas (la dirección) frente al grueso de la organización. La utilización de herramientas participativas como intranets o el uso de los perfiles sociales en plataformas bien conocidas como Facebook quitan rigidez a la circulación de datos, lo cual condiciona la toma de decisiones, que en un esquema vertical de funcionamiento se concentra en el vértice superior. Últimamente se constata que existe un nivel de decisiones que son más útiles y rentables adoptar en los departamentos y por las personas que llevan a cabo determinadas tareas.

El segundo cambio se refiere a la colaboración. Relacionado con el primer cambio, se puede decir que frente a las estructuras piramidales que responden más bien a un esquema de unos ordenan y otros ejecutan, la horizontalización de las organizaciones promueve la colaboración. La tecnología social ha demostrado que las personas funcionamos mejor en equipo y colaborando. Este proceso nos advierte de la presencia de mayor inteligencia que aflora en la medida que tiene medios para ganar más visibilidad. Pero además nos dota del sistema natural de conexión entre personas para desarrollar proyectos, que se nos suele hurtar en los esquemas tradicionales.

El cambio de liderazgo, tercer paso. Podríamos ver dos enfoques en este ámbito: por un lado el de los propios líderes que modifican su forma de actuar, entrando en un modo más conector y menos impositor. El líder que alumbra el nuevo escenario tecnológico tiene actualmete entre 24 y 35 años. Lo que pasa es que las empresas y sus gestores están interiorizando, y consecuentemente les aflora, estilos tendentes a la involucración de las personas, dado que éstas tienen medios a su alcance para expresarse que en otras épocas no se podían ni concebir, y pensemos solo en el e-mail. Por otra parte, a un nivel directivo, el liderazgo en esta era se traslada al marketing, pues es la disciplina que está demostrando una mejor adaptación a este tiempo en el que reina la tecnología y la interacción con el cliente.

El cuarto paso: información y transparencia. Las personas en la organizaciones de ahora manejan mucha más información internamente, y externamente los clientes cuentan también con un volumen de datos inimaginable tiempo atrás sobre las marcas y las empresas. El celo por ocultar atraviesa momentos de mayor complejidad que han hecho repensar preceptos y estrategias que hace no mucho eran irreplanteables. Por eso, la idea de la transparencia se abre paso cada vez con más naturalidad. Ocultar no es competitivo se podría concluir, dado el incremento de información que convierten en misión imposible el intento de controlar todos los datos. Por otro lado, el enorme aluvión de información impone a las empresas una nueva tarea cual es la gestión del big data.

Probablemente -estoy plenamente persuadido de ello- las incidencias que la revolución tecnológica de nuestros días provocan en el trabajo de las personas en las empresas son más que las citadas en este post. Las referidas me parecen interesantes. Y como viene bien decir al final de cualquier post, si alguien tiene que aportar algo, que lo haga, los comentarios siempre son muy bien bienvenidos.

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