“Los 65 del negocio digital en Sevilla”

Emprendedoras_sevillanas

De izquierda a derecha se pueden ver a Patricia Carmona, Sara de la Peña y Teresa Suárez (@patricrp @sarappm y @teresuarezm), tres de los 65 asistentes al Encuentro Digital. Ellas son exponentes de la gente que se mueve en el negocio digital. Gente con ganas, gente formada y luchadora que bien trabaja para buscarse un hueco o bien para seguir triunfando, porque ya ha dado muestras de que sabe hacer las cosas para tener éxito.

 

Este jueves 12 de junio acudimos a una cita para hablar del negocio digital en Sevilla, al calor de una convocatoria realizada por Emilio Márquez, a quien se le debe agradecer, y yo se lo agradezco, que siga con su propósito de generar lugares de encuentro para hablar de cuestiones como internet, el negocio y la tecnología digital. Al evento acudimos 65 personas, aunque sin duda hubieran sido muchos más, estoy seguro, si bien la convocatoria tenía un límite por cuestiones de espacio, entre otras razones. En todo el encuentro, que duró del orden de cinco horas, básicamente adopté una actitud de escucha de lo que decían los asistentes y fue un ejercicio que al final me satisfizo y me ayudó a confiar en nuestro ecosistema más cercano.

En internet es radicalmente imposible pensar en un negocio local exclusivamente. Por definición, estar en internet y generar un negocio a través de internet te abre a la posibilidad inmediata de extender tu radio de acción, con lo que te conviertes en un actor global. Sin embargo si resulta obvio, y ayer quedó muy patente, que cuando radicas tu negocio digital en un sitio, en una ciudad o área, efectivamente trabajas para un mercado más amplio, pero generas riqueza local en cuestiones como contratación de empleados, uso de infraestructura (locales, almacenes) así como otra serie de aspectos derivados como acciones que demandan servicios locales del estilo de restauración, hoteles, transporte… En definitiva pues, el negocio de internet te abre al mundo, pero si estás radicado como en este caso en esa Sevilla de los 65 del negocio digital que nos juntamos ayer, genera valores añadidos que revierten favorablemente sobre el terruño.

La tarde del encuentro se sucedió sobre la base de un horario y temas tales como: comercio electrónico, social media, SEO, SEM, las cookies y sus derivas legales y, también las especifidades del negocio digital en Sevilla, que coordinó con buen sentido escénico y de participación mi compañero en el EBE, Luis Rull. En este punto, una cuestión que introdujo Luis desató – a mi entender- el momento de mayor clímax de las intervenciones que se iban generando en el transcurso del tiempo. El tema deslizado, más o menos, fue el siguiente: ¿hay ahora (un año después del primer encuentro digital también organizado por Emilio) más técnicos o más empresarios?

La pregunta tenía carga de profundidad. Con ella no solamente se debía analizar comparativamente lo que fuimos y lo que somos 365 días después, sino que significó un aldabonazo a las conciencias y a las vocaciones. La conclusión que creo que se obtuvo, en un debate que no llevó por otro lado más de 6 ó 7 minutos dado que hubo que seguir el guión previsto, fue que hacen falta empresarios pues técnicos haberlos haylos y de muy buen nivel.

En ese sentido, y conectando con otro momento de catarsis colectiva (cada uno de los 65 asistentes tuvo que decir un hecho positivo) el común denominador de la audiencia lanzó mensajes relativos a las oportunidades que el entorno digital brinda. Ilusión, motivación, ganas, creatividad, apuesta, trabajo, colaboración…, fueron elementos que celebraron los reunidos. No importaron las reiterciones, pues finalmente cada cual aportaba un matiz que denontaba ganas y expresaba sinceridad.

Para mi, la cita dio de sí sorpresas muy agradables, como gente que en distintos sectores productivos y de distribución, generan con sus empresas facturaciones superiores al millón y a los dos millones de euros. Por supuesto, se ratificó de nuevo la presencia de profesionales de un alto nivel en distintas parcelas: programación, marketing, social media, comercio electrónico… Sin embargo, y conectando con una de las ideas anteriores, quizás el estímulo requerido (por deficitario) fue el de la orientación empresarial. Puede que muchos se sientan cómodos con el título de emprendedores, si bien la garra que otorga la categoría ‘empresario’ es determinante para ir a más. Puede que solo sea un detalle sin importancia, aunque personalmente no lo creo.

Ayer acabamos casi a las 22:00 horas con el propósito de repetir el año que viene, en otra de las citas de Emilio. Mi propósito es acudir. Quedan por delante otros nuevos 365 días para hacer y para crecer. Celebraré como nadie que los que nos veamos de nuevo las caras no necesitemos más que sonreir para darnos cuenta que todo ha ido mejor.

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