Sacyr y la crisis del Canal de Panamá, otro error en Comunicación Online

Obras canal de Panamá

Detalle de la obra del Canal de Panamá

 

Sacyr no valora la importancia que tiene hoy en día una estrategia de comunicación apoyada en las redes sociales, como lo demuestra el hecho de que esta compañía azotada por la crisis del Canal de Panamá, hasta la mañana del 3 de enero de 2014 (08:45 horas) tenía su cuenta de Twitter a cero en tuit publicados y en gente a seguir.

Por su lado, en Facebook, con más actividad que en la plataforma del pajarito, en la tarde de ese mismo día (16:50 horas) no había respuesta de la organización a los mensajes críticos por el tema del canal. Sí se podía comprobar como su página en Facebook no es más que un lugar en el que se cuentan y cantan las alabanzas de la gran constructora española.

La presencia de la marca en LinkedIn es muy similar a la de Facebook, con noticias de autobombo conviviendo con críticas de la gente, a lo que hay que añadir una web muy estática. Hasta aquí, podríamos decir, llega el recorrido de Sacyr en el entorno de la web social, que desde luego no se corresponde con una empresa multinacional que cotiza en el IBEX 35 español y que según su propia información corporativa, en 2011, declaró una cifra de negocio de 3.820 millones de euros, con unos activos en ese mismo ejercicio de 16.710 millones de euros.

El grave problema desatado con el asunto del Canal de Panamá, podría para mucha gente, dejar a un lado (en cuanto a importancia) la política de comunicación en la compañía. ¿De qué nos vale pensar ahora que en Twitter no hacemos nada si nos estamos jugando el ser o no ser de una obra de miles de millones de euros?, podría llegar a pensar alguno de los altos directivos de la empresa. Nada nuevo. Al fin y al cabo para muchos directivos lo de la comunicación sigue sonando a comparsa.

En los últimos años empresas como British Petroleum (BP) han padecido problemas por desconocimiento del mundo online o apego a la política de esconder la cabeza como el avestruz. La petrolera británica lo pasó muy mal con el vertido de petróleo en el Golfo de México en mayo de 2010. Parece que este tipo de situaciones poco ilustran a las corporaciones poderosas. Craso error.

Aunque es muy difícil que una petrolera se hunda, a BP el vertido le costó muchos millones de libras y un coste muy valioso también en términos de imagen. Y lo de Sacyr parece que va por derroteros similares.

Me cuesta comprender la ignorancia con la que estas compañías enfocan y desarrollan su presencia en la web social. Puede que sea una ignorancia fruto de la soberbia o del miedo, o de ambas variables. No me extraña que sigan viendo el mundo de internet como cuestión de frikies (en tono despectivo por supuesto) o como un asunto que no va con ellos, o como algo de menor calador, etc.

Es probable, y para nada es seguro, que cuando las aguas vuelvan a su cauce, que volverán, habrá alguien en Sacyr a quien se le encienda una bombillita y diga, ¿pero que hemos estado haciendo? Entonces puede que empiecen a cuidar un poco esto de la internet de la participación. O no, dado que es probable que sigan pensando que “total para qué”, confundiendo errores de bulto con ‘maneras de hacer’, en este caso de hacer su política de comunicación online que está claro que deja mucho que desear.

 

2 Comments
  • Nacho G Bengoetxea
    Enero 4, 2014

    Un ejemplo más flagrante que el de BP es el de Toyota. Cuando consiguió ser el vehículo más vendido del mundo incluso liderando en EEUU el número de ventas. Tuvieron el problema del freno, miraron a otro lado…y cayeron en picado, hasta su CEO tuvo que pedir perdón (tradiciones japonesas, que ya sabemos que en otros países no son tan habituales).

    Con la que está cayendo en España, flaco favor a las empresas españoles que estén en concursos públicos en América Latina.

    Saludos desde México 🙂

  • benito
    Enero 4, 2014

    Hola Nacho, me alegra saber de ti. Efectivamente casos de estos hay muchos. El punto destacable es que, tanto el de BP como el de Toyota, ocurrieron hace varios años con lo que, uno de su imagina, que las multinacionales han sabido aprender en cabeza ajena, pero se ve que no.

    Saludos desde Triana!

    BC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: