Contenidos, conocimiento y colaboración, el ser o no ser de la empresa en la era digital

las tres C

El mejor consejo para la empresa hoy es: genera contenido, que te aportará conocimiento y colaboración. Así te adaptarás mejor al medio ambiente actual y crecerás.

 

La empresa de hoy en día, inmersa en un entorno de cambio debido a la influencia de los medios participativos de internet, lleva a cabo un proceso evolutivo silencioso en muchos casos que no es identificado de manera proactiva por sus gestores.

Existen a mi modo de ver tres parámetros que son determinantes para centrar y explicar las características del cambio global de las organizaciones, que en gran medida afecta en la gestión. Esos tres parámetros son: contenido, conocimiento y colaboración.

La manera en la que las empresas proceden actualmente, de forma progresiva y más rápida cada día, está afectando de forma generalizada a todos los departamentos tradicionales, salvo uno fundamentalmente: el departamento económico financiero, que sigue ajeno a los avatares de la que ha pasado en denominarse empresa 2.0 o social business. Para ver este contraste recomiendo el libro Social Business de Stephan Fuetterer.

La primera gran novedad que afecta a las empresas es el contenido. La primera “C”. El contenido es la base que genera las relaciones y las relaciones es lo que provoca el crecimiento en el entorno digital. Contar historias aporta un valor grande a las marcas y a su reputación. Los medios sociales viven gracias al intercambio de enlaces que son los que permiten ganar notoriedad. Por eso el marketing se ha centrado en gran medida en la potencialidad de los contenidos como clave de su acción.

Las historias, los contenidos, los datos…, son la base que permite la relación entre las personas y la fuente que genera el conocimiento. Llegamos a la segunda “C”. La gran clave de este nivel es la búsqueda de nuevos retos que en buena medida es una consecuencia del intercambio de conocimiento. Este proceso se produce puertas adentro y puertas afuera de las empresas.

Las barreras se han caido, de tal forma que el atributo principal a la hora de competir no es tanto el factor tiempo (quien lanza primero) sino la aclamación de las personas en red, lo que nos sitúa más en el campo de la reputación.

La tercera y última “C” es la colaboración. Se puede decir que el liderazgo de nuestros dias es el colaborativo. Saber trabajar en equipo es más rico que de manera aislada. Esta fórmula de producción se realiza a través del teletrabajo y la cooperación que se da cita también en las plataformas digitales.

Pero además la colaboración ha superado ese nivel y hablamos de economía de colaboración, aquella en la que las personas intercambian tareas y conocimiento generando volúmenes de producción de millones de euros. Jemeriah Owyang es el principal propulsor de lo que ha denominado efectivamente the collaborative economy. En el vídeo podemos ver un caso interesante:

La base de este esquema propio de la era digital es justamente la tecnología, que es la que favorece que se intercambien contenidos, que se prodigue el conocimiento y que haya colaboración. Eso sí, tecnología con una aportación de las personas que hace aún más singular el tiempo presente y abre expectativas más interesantes todavía de cara al futuro.

 

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