La empresa no puede triunfar en la era digital si no invierte y si no acepta el cambio

digitalDetecto cada día que pasa que las empresas no tienen dudas con respecto a la necesidad de aceptar que su pelea en los mercados y la gestión de sus propias organizaciones pasa por la involucración en la web social dentro del entorno digital en el que vivimos.

Sin embargo, el fallo sigue siendo la medida de esa involucración. Lo normal es que se siga entendiendo que lo lícito es nadar y guardar la ropa que, a la postre, sigue significando: me meto en este lío pero en pequeñas dosis, casi a nivel anecdótico. Y claro, eso no es.

Ha dicho el CEO de Evernote que cada vez más la diferencia entre el mundo digital y el llamado real será progresivamente menor puesto que ambos planos se solaparán. La lectura que hago de esta declaración es que la empresa no tiene más remedio que ir adquiriendo más y más presencia en internet y las tecnologías asociadas (cloud, big data, telefonía…), dejando en un segundo plano la forma tradicional de competir.

Lo online va incrementando su presencia frente a lo offline, hasta que llegue a un punto de equilibrio en el que los dos campos sean efectivamente uno, porque necesitamos lo intangible tanto como lo tangible. Las ventajas de operar en lo digital están por descubrir para muchos, pero no tienen más remedio que aceptar su presencia en este ámbito, básicamente por una razón: porque los clientes, las personas, el mercado y la sociedad ya lo han decidido.

No podemos pretender relacionarnos y hacer negocio en nuestro entorno, dando la espalda, a las redes sociales puesto que es ahí donde ya tienen presencia nuestros clientes, y tenemos que acceder al mismo espacio que ellos quieren. No hay otra y eso es una razón de mucho peso. ¿No os parece?

Obtener las ventajas de hacer los negocios en la era digital exige inversión. Se mantiene la idea de que lo online es gratis o muy barato. No es de esa manera. Lo cierto es que bajan o dasaperecen muchos costes porque disminuyen o se esfuman los intermediarios, pero hay que comprar hardware, software y formar y pagar a equipos de profesionales.

Solamente en estas condiciones podemos aspirar a competir en la era digital. Y eso no representa un cambio con respecto a otras épocas. Entender al cliente y sacarle ventaja al competidor para lograr rendimientos permanece. Eso sí, aparecen cambios en algunas reglas del juego que exigen modicaciones en nuestra forma de pensar y actuar, algo que le hace falta hasta al mismísimo Microsoft.

1 Comment
  • alicia
    octubre 25, 2013

    Muy buen contenido gracias…

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