Si colaboras, ganas. Eso nos dice el #socialbusiness

El propósito de alcanzar niveles óptimos de colaboración en los equipos, de las empresas, en las organizaciones en general, es muy antiguo. Forma parte del management desde hace mucho tiempo. Sin embargo, la mejor oportunidad histórica para conseguirlo en condiciones dignamente reseñables y no como mera declaración formal, es ahora gracias al social media.

La gran enseñanza que nos aporta el escenario emergente del social business, empresa 2.0…, es que la tendencia de participar, cooperar etc que implica el uso de la tecnología social, debe enfocarse con claridad en el propósito de conseguir los objetivos empresariales, es decir ganar dinero y generar riqueza.

La llegada del social media ha hecho que se retome con determinación la apuesta de tratar de introducir la impronta humana en los procesos que generan las empresas mediante, en este caso, la interacción que favorecen las plataformas de colaboración ( los blogs, las redes sociales…). En este ocasión histórica, las máquinas permiten a las personas incrementar sus relaciones.

Si tu propósito es colaborar pero no tienes los medios, de qué vale. En nuestros días, sin embargo, tenemos medios tecnológicos que nos  permiten alcanzarla. Otra cosa es el convencimiento del liderazgo a la hora de imprimir el viraje necesario desde una óptica corporativa, centralizada y piramidal a una visión descentralizada y más horizontal. En Social Media News señalan cinco grandes problemas a este respecto

  • no entender que el social media son herramientas de uso intensivo y diario.
  • considerar que el social media desplaza a las otras herramientas de comunicación tradicionales.
  • no conseguir que los trabajadores se motiven para afrontar el uso del social media.
  • entender que el social media generará cambios culturales y de procesos inasumibles.
  • imposibilidad de abrir los almacenamientos de información que hacen opacas a las organizaciones.

La importancia de la colaboración se localiza también en el pasado, que tiene que ver con analizar todos los datos que nos facilitan las plataformas en las que se producen las relaciones personales digitales.

Este apartado representa de hecho todo un reto que nos abre expectativas muy interesantes. El análisis de los datos históricos de Facebook, Twitter etc nos está dando muchas pistas con respecto al ahora y nos facilita la realización de acciones futuras como empresa.

Asumir la colaboración como valor dentro de una empresa, más allá de lo retórico, adquiere trascendencia no solo en el día a día sino en el pasado también como vemos. Trabajar colaborando, por un lado, nos ayuda pues a mejorar, a lograr mejores resultados dado el efecto multiplicador de la tarea colectiva. Al tiempo de que, por otra parte, nos sirve también para indagar en qué dieron de sí nuestras relaciones pasadas, un descubrimiento que nos abre opciones para el mañana.

 

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