Mejor ser proactivo y no ‘apagafuegos’ si nos vamos a dedicar al social business

A mi me da igual, que me da lo mismo, que llamemos empresa 2.0 o social business a este asunto de aplicar las nuevas herramientas de la comunicación web a la gestión en organizaciones. Así se lo decía a los compañeros que en este pasado EBE10 estuvieron en la mesa de ¿Social business, nuevo modelo de gestión? Pero no quiero, hecha esta aclaración terminológica, más que usar el sentido común una vez leído este informe de la consultora Grupo Altimeter respecto al corporate social strategist, que sería una especie de community manager con más mando.

En el estudio de Altimeter, elaborado por Jeremiah Owvang, entramos en un nivel en el que no se trata tanto de hablar de la figura de un profesional sino evolucionar inevitablemente hacia una empresa social, o hacia la empresa 2.0, o el social business, lo cual me da igual como ya he intentado dejar claro. En este punto, me gustaría señalar alguna ideas:

  • la primera es la que preside este post en el titular, que coincide con una de las ideas que pregona el equipo Altimeter: estar en el social business consiste en planificar la presencia de la empresa en este ámbito de una forma proactiva y no entrando en una dinámica de 'apagafuegos' que también podríamos calificar de 'community manager en permanente situación crítica'.
  • cuando una organización se lanza al mundo de la web social aceptando su filosofía y usando sus herramientas, tiene que hacer una planificación de medio y largo plazo y no efectuar una política cortoplacista del estilo de: 'ya está, ya estoy apuntado en Twitter y en Facebook, ¿qué dinero voy a ganar?'.
  • es precisamente ese tipo de planteamiento el que considera al community manager, primero como ese gran gurú que todo nos lo va a arreglar, para pasar a verlo posteriormente como ese chico que se pasa todo el día en el Twitter, 'y total para qué'.
  • lo peor es cuando ese community manager, cosa bastante corriente, se topa en cualquier plataforma con una crítica contra la marca. Entonces sencillamente se tiene que poner el traje de bombero y ponerse a apagar fuegos. Todo es empezar, pues es normal que se pueda encontrar algún que otro pirado que se dedique a quemar cosas por ahí. Y tú apagando fuegos como única tarea, siempre con una gran manguera aunque sea alguien que ha encendido una simple cerilla.
  • lo inteligente consiste en realizar un planteamiento de empresa que quiere conseguir unos objetivos y que, para eso, dado los tiempos que estamos viviendo, lo mejor es utilizar las nuevas plataformas de internet.
  • obviamente nos situamos de esta manera en una organización que ha empezado su transición hacia la empresa 2.0… Y para ello, está muy bien que se piense en la rentabilidad que se pueda conseguir, pero también en la necesidad de poner unos medios y unas personas.
  • efectivamente, no podemos efectuar una transición de este tipo con un community manager y ya está. Lo importante es ver las necesidades básicas a cumplimentar para que la empresa al completo inicie ese movimiento hacia la empresa social.
  • desde luego que esto no se hace así como así. Tendremos nuestro porcentaje adecuado de 'choque cultural' dentro de la organización, de indiferencia y de exigencias…
  • y todo ello se solventa con una idea clara de la dirección de la compañía que es de donde se debe poner el pilar para el cambio hacia el social business.

Como estamos en un  tiempo de propósitos, de buenos propósitos se entiende, a poco de iniciar el año 2011, sería muy recomendable que cualquier organización que se precie empiece a plantearse lo de la web social como algo con mucho sentido y no de esa forma tan banal de 'ábreme una cuenta en Twitter que quiero darle a la caja registradora'…, Y claro, que de poner en marcha un blog corporativo mejor ni hablamos…

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