En la era digital, las pequeñas dan clases a las grandes agencias publicitarias

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¿Qué haría Don Draper en este mundo digital?, se preguntan en el blog de ComScore como conclusión de un post en el que se deja entrever algo ya asumido en el mundo publicitario: el sector ve las grandes posibilidades de internet, pero no sabe realmente cómo rentabilizarlas.

Particularmente pienso que el sector publicitario está realizando una transición dificultosa al nuevo mundo digital y, específicamente, a lo que hoy representa internet y, más concretamente, a todo lo que tiene que ver con la participación en la web social. Pero en esta afirmación general considero que hay quien lo lleva mejor y peor. Es una cuestión de capacidad de adaptarse mejor o peor al medio, y nunca mejor dicho.

Como entre las personas, los nativos de internet, aquellos que se han criado con la red en funcionamiento, también parece evidente que las agencias que han nacido con la red en marcha tienen una cintura y una flexibilidad que a las grandes agencias publicitarias les cuesta. Recuerdo una vez en una clase de Periodismo, cómo un profesor de Publicidad nos contaba que esta disciplina es bastante conservadora en lo que a la adaptación de los cambios sociales se refiere. Explicaba cómo los creativos y los ejecutivos publicitarios esperaban que, por ejemplo, los hombres empezaran a realizar las tareas del hogar, y que eso fuera totalmente asumido por la mayoría de la sociedad, para plasmarlos posteriormente en los anuncios con cierta normalidad.

En esa línea de comportamiento clásico del negocio publicitario (me parece a mi) es por lo que la maquinaria de las grandes multinacionales del sector no han reaccionado rápidas con lo que la red significa, porque también los mismos clientes no han tenido claro qué posibilidades les brindaba, probablemente. ¿Es cuestión de tiempo? Pues creo que sí. Otra cosa es si la Publicidad es la mejor actividad para gestionar lo que significa el amplio espectro de la promoción, en tanto en cuanto la esencia de los anuncios es unilateral, es decir: la marca intenta convencerme de lo conveniente que es que yo me haga con ella, mientras que en el mundo de la participación en internet hay que contar con el posicionamiento del individudo que puede expresarse en un marco interactivo.

El protagonismo que progresivamente tiene internet puede incluso provocar cambios muy interesantes en la medida que podría ocurrir que caigan aquellas empresas clásicas de Publicidad ‘de las de toda la vida’, por no hacer adecuadamente la transición, en beneficio de las pequeñas pero pujantes agencias que han adquirido todas las habilidades por derecho propio y de la manera más natural. ¿Estaría Don Draper entre los que se adaptaron o entre los que no lo lograron?

2 Comments
  • Chema Lamirán
    diciembre 6, 2010

    Hola Benito,totalmente de acuerdo con tu post, es impresionante el nivel de desconocimiento de las grandes agencias de muchas de las aplicaciones y posibilidades de la web 2.0, y como a pesar de manejar grandes presupuestos de cuentas de clientes no cumplen con los parametros mínimos para rentabilizar la presencia en internet (páginas sin titulos, ni metas), sin dar de alta en google, videos sin etiquetas, urls sin optimizar,.. Entonces grandes presupuestos y acciones realizads en internet pasan sin dejar rastro: intentas buscarlas a los 2 meses y nada…Un cordial saludocommunity manager en valencia

  • Benito Castro
    diciembre 7, 2010

    Es un asunto en el que ‘los grandes’ tienen que aprender mucho de los pequeños. Es evidente. Es como el choque generacional entre las generaciones mayores y los chavales que han nacido con un ratón en la mano. Saludos y gracias por comentar.

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