La web social se instala en el negocio con un poco de rebeldía en su corazón

Business is business, que alguien dijo en alguna ocasión como exponente claro del 'espíritu Wall Street', lo que en buena medida da sentido a la economía libre de mercado, para que nos vamos a engañar. La cosa económica, que lo envuelve todo, parece sin embargo que durante una época estaba ausente en el movimiento de lo que ha pasado en llamarse web participativa, o web social, social media, etc, etc. Eran aquellos momentos en los que bloguear era sinónimo de libertad suprema e indomable de expresión…

En este post, Peter Kim hace un interesante repaso de cómo en los últimos seis años aproximadamente se ha tenido la sensación de pasar de una revolución un tanto idealista a caer en la cuenta que, de lo que se trata al fin y al cabo con el social media, es de ganar dinero. En buena medida estoy de acuerdo con este análisis.

Mi percepción inicial cuando me zambullí hace ese mismo tiempo ( enero de 2006 ) en el mundo de la web social, es que, por encima de todo nos encontrábamos con un fenómeno de la comunicación totalmente nuevo en el que el diálogo en un mayor plano de igualdad, se abría paso. Mi sensación todavía hoy es la misma, si bien las cosas se van asentando.

En este momento, ni se puede decir que el idealismo de los primeros tiempos haya desaparecido, pero es patente que se ha instalado sin ningún género de duda que el objetivo es hacer rentable las iniciativas, aunque sean a nivel personal y se persiga un posicionamiento particular de la marca. Pero más aún, lo que resulta patente es que hemos entrado en una etapa en la que las empresas( de cualquier sector o relevancia) han entrado con diligencia para lograr hacer negocio con o a través de la web social.

Hay, a pesar de todo, un hecho que me parece fundamental. Aunque nos estemos situando en una etapa que alguien me definió un día "de mayor madurez" en lo que se refiere al desarrollo de la web social, resulta patente que las reglas del juego han cambiado. No es lo mismo desarrollar cualquier iniciativa empresarial en el período 1.0 ( por decirlo así) que en el actual, en el que la posibilidad de que las personas se posicionen a favor o en contra de una marca, empresa, servicio, institución, etc y lo comunique, ha imprimido un giro muy importante a la actividad de nuestra sociedad.

La rebeldía de alguna forma está patente en este entorno, a pesar de que se asiente el mundo de la web social o haya entrado en un período de mayor madurez. En este sentido, me llama la atención la frase de Seth Godin: "El cambio no se realiza pidiendo permiso, el cambio se hace pidiendo disculpas después".

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