El Ejército de EEUU escarmentado quizás con Wikileaks, se zambulle en el social media

Resulta un caso realmente llamativo propio de cualquier thriller. Wikileaks es considerado por el Pentágono como un delito de robo y publicación de documentación secreta (más de 75.000 documentos sobre la guerra de Afganistán) que lógicamente ha puesto en manos de sus abogados. Mientras, el promotor de la web, Julian Assange, trata de zafarse en Suecia de la acusación de violación sexual denunciada por dos mujeres. El asunto Wikileaks, como contraposición, es visto como un salto más en la nueva reconfiguración del mapa de los medios de comunicación, la libertad de expresión y el funcionamiento de las fuentes para las que sacar su información a la luz pública es mucho más sencillo ahora al disminuir el número de intermediarios.

El tema es sin duda muy peliagudo. Determinadas ONG que trabajan en Afganistán dicen que algunos de sus miembros han visto peligrar su vida al salir sus nombres publicados y quedar expuestos ante Alqaeda. Particularmente pienso que no se justifica cualquier información publicada que ponga en peligro vidas humanas. Obviamente sería un criterio que, de aplicarse con intensidad, también afectaría a muchísimos otras plataformas de comunicación por muy oficiales o legales que puedan ser. En cualquier caso, no me siento informado en profundidad como para emitir un juicio al respecto.

Pienso no obstante que, aunque Wikileaks finalice con gente encarcelada sentenciada por los delitos de robo y publicación de documentación oficial secreta, la configuración del entorno de los medios y las fuentes, ha cambiado mucho y puede que haya nuevos wikileaks en el futuro. También considero que los gobiernos, instituciones, grandes multinacionales o empresas más pequeñas intentarán reducir al máximo el margen de maniobra para evitar fugas a toda costa, lo que irá en contra de la libertad y capacidades de la nueva internet social. El equilibrio justo del binomio libertad/seguridad es muy difícil, pero ahí están las sociedades avanzadas, al menos, para aspirar a conseguirlo. Son tiempos diferentes, y no sé si guiado de esa necesidad de adaptarse a esta nueva etapa por la que el Ejército de EEUU ha decidido intensificar su inmersión en el social media.

2 Comments
  • Félix
    Agosto 25, 2010

    La verdad es que hasta ahora no había pensado en las implicaciones de las redes sociales en las fuerzas de seguridad, y son muy importantes. Y si lo son ahora, imaginemos en caso de un conflicto o una acción determinada, donde pueden ser utilizadas para bien o ser también un coladero para espionaje, etc. Imagino que las fuerzas armadas españolas también tendrán pensadas estas cosas.

  • Benito Castro
    Agosto 25, 2010

    Me alegra saludarte Félix. Aquí se tienen que poner las pilas todo el mundo.

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