La Empresa 2.0 no puede plantearse ganar dinero como primera prioridad

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Puede parecer inconcebible, pero si se piensa bien no lo es tanto ni mucho menos. Tengo muy claro que el objetivo de cualquier empresa es ganar dinero, aunque me gusta mucho más la expresión ‘generar riqueza’, pues amplia bastante más lo que significa la acción empresarial más allá de la cuenta de resultados. Pero digo que puede parecer duro digerir la afirmación que la Empresa 2.0 no está para ganar dinero a priori. La explicación es bastante fácil en la medida que, realmente, la Empresa 2.0 como tal es una proyección antes que una realidad.

 

Peter Kim afirma que «darle prioridad a ganar dinero aniquila la creatividad», si bien, bajo mi punto de vista, la cuestión del por qué no puede la nueva empresa del social business plantearse ganar dinero a corto plazo  va más allá de la creatividad. La cuestión es que, para llegar a una producción basada en principios y procesos participativos, que son los que sostienen a la Empresa 2.0, hace falta antes definir esos principios, asumirlos, implementar y desarrollar software social y contar con una experiencia básica para ver las mejoras. Esta secuencia, además, no se puede hacer todo a la vez, sino que hace falta tiempo y una política que asuma el ‘prueba error’.

 

Esta muy claro que este tipo de planteamientos no casan mucho con las lógicas aspiraciones de la empresa de rentabilizar sus actividades, pero hemos entrado en un periodo de la evolución de nuestra economía en el que progresivamente habrá que irse situando en el entorno del social media y la web 2.0 a fin de adptarse en el menor plazo de tiempo posible. Será en la medida que se vaya logrando la adaptación a los nuevos modos cuando, en paralelo, se irán viendo las opciones de hacer rentable la nueva forma de gestión.

 

9 Comments
  • Paco Bellver
    abril 14, 2010

    Totalmente deacuerdo contigo. Es una atinadísima reflexión. Creo, sinceramente, que lo más complicado no es explicar qué es Red Social, ni cómo funciona, ni tan siquiera qué herramientas son necesarias. Tampoco esimprescindible obsesionarse con la figura del Community Manager o cualquier otra. Lo más importante es hacer ver a las empresas PARA QUÉ sirve una red social. Cuáles son sus reglas y cómo hay que jugar a este juego. Sólo así se evitará estar en el mundo 2.0 con actitudes de 1.0.

  • Benito Castro
    abril 14, 2010

    Estoy convencido que este tipo de procesos evolutivos son complicados y requieren tiempo. No sé si mucho o no tanto, pero tiempo. Implica previamente un compromiso de la dirección de la compañía por explorar en el ‘nuevo mundo’. Con paciencia e inteligencia se tienen que ver por dónde funciona el asunto y por donde puede mejorar. La presión viene de la mano de la cada vez más patente influencia del entorno de la web social, no solo entre la gente de a pie sino en todos y cada uno de los estamentos de nuestra sociedad.

  • Paco Bellver
    abril 14, 2010

    Me encanta tu ejercicio de «buenismo», pero sigo creyendo que las empresas sólo darán el paso de «creer» en las Redes Sociales cuando confirmen por sí mismos que hay que «vender» de otro modo.Puedes que -como dices- la propia presión de la web social ayude, pero es evidente que hoy el empresario se plantea una duda: Si creo en la Red Social, ¿he de «abrir» mi empresa a los social media?Yo también soy de la opinión que la sociedad no está preparada para que el mundo de la empresa se convierta en un gran Koljos y, mucho menos, en una cooperativa con decisiones asamblearias. Yo creo que por eso, muchos empresarios tienen un cierto miedo/reparo. No entienden que las decisiones empresariales se tomen en función de los caminos-direcciones… que los social media orienten.Seguramente, aún no hemos encontrado el término medio. Quienes pueden tomar decisiones estratégicas tienen que respetar lo que quiere la sociedad, pero no pueden hacer lo que quiere la sociedad. Esta es tan cambiante que sería inviable… ¿o es que lo que hay que cambiar es el modelo de gestión empresarial?

  • Benito Castro
    abril 14, 2010

    Hola Paco. Suscribo completamente esta frase: «las empresas sólo darán el paso de «creer» en las Redes Sociales cuando confirmen por sí mismos que hay que «vender» de otro modo».Entiendo que el proceso evolutivo hacia la Empresa 2.0 se tendrá que hacer a través de hitos. Ejemplo: la innovación, pues es cada vez + evidente q los procesos de invención o mejora son más eficientes a través de plataformas participativas. En segundo lugar, y con mucha más presión, está el Marketing y la Comunicación, pues estas disciplinas de las empresas se caracterizan por atender a clientes que forman parte de mercados y sociedades que están adoptando comportamientos diferentes debido a la penetración del social media y, claro, para vender y comunicar ( o al revés) hay que ver con quién y cómo y eso ha cambiado radicalmente y lo que te rondaré morena.¿Quiere decirse que hay que darle una vuelta al calcetín o dar un giro de 180º? No creo que ese sea el planteamiento. Las empresas, si usan el social media, no se van a convertir en cooperativas, que por cierto cada vez son menos asamblearias. Este es el lógico miedo, pero bastante infundado pues no se estudia el tema con serenidad y asumiendo cierto riesgo, por cierto cualidad del empresario donde las haya.Finalmente supondrá eso un cambio de modelo en la gestión empresarial: sí y no. Para quien no incluya las herramientas y la filosofía de la web 2.o, no desde luego. Y en mayor o menor medida sí para quien lo haga. Esto al final es un traje a medida que cada cual lo hace en función de medidas, gustos y necesidades. Ahora bien, la empresa no puede entenderse sin su aclimatación al entorno en el que trabaja. Es completamente descartable que viva de espaldas a la sociedad y el mercado y los cambios que en estos se producen, pues eso significa sencillamente su desaparición. Es como si hoy en Europa nos planteáramos mantener el mismo esquema de producción que cuando comenzó la revolución industrial. Es imposible. Gracias por este diálogo.

  • Paco Bellver
    abril 14, 2010

    Gracias a ti, por permitir queel diálogo exista.Quizá no me expliqué bien. No quería decir que las empresas vivan de espaldas al mundo 2.0, sino que no sepan cómo vivir en él. ¿Te imaginas a un Robin Hood defendiendo a los pobres en un tribunal de hoy en día? Justicia se imparte, pero… descontextualizadas es casi pero que inexistente.Me refiero a que tan malo sería que la empresa funcionase en función -perdón por la redundancia- de lo que dicte la gente, ya que no valoran lo que supone una toma de decisiones como el hecho de que ese empresario (a veces precavido hasta el exceso) para evitarlo use métodos actuales para acercarse al mundo 2.0Lo que sí que creo es que el primer cambio se verá si la Comunicación -entendida según la priema acepción: «intercambiar información»- se pone por delante del Marketing, que efectivamente son las técnicas para vender. Si dialogamos (comunicamos) venderemos (mercadearemos), pero si queremos mercadear de otra forma y comunicar como hasta ahora, no habrá diálogo ni venta.No sé cómo se hace -si lo supiera…- pero sí sé que me encanta este nuevo camino y este nuevo juego. Sólo espero que no pase mucho hasta que las herramientas dejen de ser lo que obnubila a todo el mundo; ¿te has fijado que usamos 1.300 herramientas tecnológicas y sólo nos preocupamos de mejorarlas, encontrar unas nuevas… pero no de lo importante: usarlas para dialogar?

  • Luis Rull
    abril 16, 2010

    Totalmente de acuerdo contigo. Hay que madurar un proyecto antes de centrarse en hacer que la empresa no sea deficitaria. Pero nos encontramos en entornos de innovación constante en los que hacen falta muchos recursos para poder «estar al día». Si se evita tener inversión externa para mantener la independencia de inversores impacienetes, corremos el riesgo de avanzar muy lentamente. La solución, inversores de capital riesgo que confíen en un producto e innovadores que defiendan con uñas y dientes su visión y que no tengan miedo de dimensionar la empresa para hacerla realidad.

  • Benito Castro
    abril 16, 2010

    Está claro Luis que en el lanzamiento de nuevos proyectos, de internet completamente, la unión de capital-riesgo con el empuje de los emprendedores resulta una fórmula básica, aunque no sé si muy extendida en el entorno español… Otra cosa sería la empresa tradicional, ya establecida, que influida por la marcha de internet, web social y tecnología en general, necesita apostar por una serie de cambios que no pueden perseguir la inmediata rentabilización…

  • Luis Rull
    abril 16, 2010

    Benito, en ese sentido, totalmente de acuerdo. A veces pasamos tanto tiempo debajo del agua que nos creemos «Nemo» cuando no somos más que «musarañas».

  • Paco Bellver
    abril 16, 2010

    Luis, ¿tú conoces a alguien que de verdad quiera invertir en talento? ¿Dónde está esa empresa/inversor que crea en un proyecto, apueste por él -en todos los sentidos (direno incluido)- y defenda, avale y provueva ese proyecto?De verdad que me encantaría que fuese así, pero creo que , como dice Benito, eso es másuna realidad en el mercado anglosajón que en el español.Aquí ese inversor se suele llamar: Papá Estado (entiéndase Estado, Gobierno, CC.AA, Aytos…) y ya sabemos eso qué supone en cuanto a filias y fobias.Sin embargo, creo que estamos viviendo una época de cambio increíble y, aunque las generaciones futuras sean las que disfruten de una nuevo entorno social, económico, de competitividad… lo estamos ¿contruyendo? nosotros.

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