Pienso que las empresas 2.0 tienen que ser plataformas de comunicación

Comunicacion_empresarial

El cambio hacia un modelo de empresa 2.0, que como estamos viendo en una serie de posts esta semana, replantea el tema de las jerarquías, y se mide por su capacidad de gestionar datos, tiene de igual manera que considerar el hecho de que las organizaciones deben convertirse en plataformas de comunicación. Todo está relacionado, lo que ocurre es que- cada cuestión de estas tres- tiene entidad suficiente para verse en sendos posts.

Dicho lo dicho, la pregunta sería: ¿por qué la empresa 2.0 debe ser considerada una plataforma de comunicación? Y las razones serían:

  • porque las herramientas del social media son herramientas de comunicación, y si las empresas las incluyen entre su catálogo de actividades, pues están trabajando como una plataforma de comunicación.
  • porque, derivado del uso de los medios participativos, es necesario plantearse temas consustanciales como las relaciones con el mercado, que exigen tener un conocimiento de Comunicación 2.0 para saber cómo utilizar esos medios, cuándo, con qué tipo de contenidos, con qué estilo, con qué normas… Esto en el plano externo.
  • porque, la utilización de los medios en el plano interno, implica también la obligación de conocer cómo establecer el diálogo interno, cómo priorizar los contenidos, como estimular la participación, etc, etc.
  • porque las empresas son expresiones de la sociedad, más que del mercado. Y la sociedad del siglo XXI es cada vez más una sociedad en la que las personas son comunicadores ya que, no sólo poseen la capacidad de entenderse con sus iguales mediante el habla, sino que pueden producir y emitir contenidos a través de medios ( social media) puestos a su disposición.
  • porque las empresas, involucradas progresivamente en un entorno cada vez más comunicado, interna y externamente, requieren estrategias diferentes que descansan en perspectivas de la disciplina de la Comunicación, pues como señala Juan Freire, los procesos productivos no terminan en la difusión de los mismos, sino que la difusión se encuentra a lo largo de los procesos en sí. 

Un último apunte: en este fenómeno sumamente interesante de modificación de las empresas hacia su conversión en plataformas de comunicación, no solamente están implicados los empresarios o directivos, sino que plantea un serio reto a los comunicadores profesionales que deben encaminar sus pasos hacia una reconversión intensa, de la que hablaremos en otra ocasión.

4 Comments
  • Amalio A. Rey
    enero 15, 2010

    Benito: Plantéate la posibilidad de un cambio semántico significativo. Sustituye “comunicación ” por “conversación”. Lo que se ha hecho hasta ahora es “comunicar”, y lo que yo creo que debe hacer la Empresa 2.0 es “conversar”. Abrir multiples canales de conversacion con la sociedad significa no solo hablar, sino y sobre todo, escuchar. Saludos….

  • Benito Castro
    enero 15, 2010

    Hola Amalio, gracias por tu apunte. Fíjate, no obstante. Si vemos, la comunicación es una actividad centrada en un entorno en el que existen un emisor y un receptor, que tienen la capacidad de retroalimentación o feedback ( de diálogo al fin y al cabo). Así lo estudié en la Facultad de Comunicación en la Complutense hace muchos años ( me ahorro el cálculo :-). Sin embargo, lo que se ha entendido siempre por comunicación ( aplicada en los medios de comunicación tradicionales y en la actividad de la Comunicación Corporativa clásica) , era tan solo un ejercicio unilateral, de emisor a receptor, sin opción de retroalimentación o feedback. Así las cosas, el uso del término comunicación en esas condiciones era torticero.La irrupción de los social media ( me gusta en castellano hablar de medios participativos porque en nuestra lengua los medios de comunicación social son la radio, la tele y los periódicos…). Digo, la irrupción de los social media viene a recuperar el sentido original y esencial del término comunicación. Le hace justicia casi me atrevería a decir, pues esta especie de reajuste conceptual conseguido con el paso del tiempo, es muy válido porque nos otorga la fuerza y la capacidad intrínsecas que la palabra comunicación tiene. Por su lado, aunque la opción del término ‘conversación’ es mucho más actual ( nació con el Cluetrain Manifesto y con la utilización de todas las herramientas tipo blogs, redes sociales…) desde mi perspectiva, tiene la fuerza de la actualidad, pero carece de la carga de profundidad institucional que otorga el término comunicación. Finalmente, no me gusta a mi enredarme en este tipo de disquisiciones que parecen propias de lingüistas. Al fin y al cabo, creo que en lo esencial estamos de acuerdo en lo que difundimos habitualmente desde nuestras plataformas, por lo que hablar de ‘conversación’ o de ‘comunicación’ realmente ‘comunican’ lo mismo, permíteme esta pequeña licencia final :->Un saludo y gracias.

  • Amalio A. Rey
    enero 19, 2010

    Benito:Ya sabes, desgraciadamente se han hecho auténticos disparates en nombre de la “comunicación”. Al final nos quedamos solo con la primera parte, la de “emisor-receptor”, pero el feedback no está integrado orgánicamente en el concepto, al menos cuando se lleva a la práctica. ¿Cómo funcionan los Dptos. de Comunicación de las empresas? Pues en su mayoría padecen el “síndrome del gabinete de prensa”, que es la forma clásica con que se “comunica” en este país: Nosotros hablamos, y hablamos, en nombre de la empresa, y tú escuchas. Las palabras, como sabes, no son inocentes, y mucho me temo que el término “comunicación” ya está demasiado contaminado para reivindicarlo desde los “medios participativos” que debe promover la Empresa 2.0.Lo que quiero decir, Benito, es que sospecho que nos vamos a hacer entender mejor si cambiamos la jerga, porque “conversación” no deja margen a la duda, mientras que si intentas ennoblecer un término del que se ha abusado tanto, tendrás siempre que estar explicándolo. El “reajuste conceptual” al que te refieres muchas veces necesita de nuevas palabras, ¿no te parece? Para mí, el término “conversación” tiene una fuerza enorme. No veo que carezca de “profundidad institucional” como comentas. Es cuestión de re-aprender, de adoptar la nueva jerga. Siempre hablo, de hecho, de que tenemos que construir “empresas conversadoras”. Es cierto que la gente se sorprende un poco, pero lo mismo pasó con términos como “innovación” o “calidad” en su momento, cuando nadie los entendía. Esa “carga informal” que contiene la palabra lo dice todo, y aflora precisamente los fallos que tiene lo que llamamos “comunicación”. Estas disquisiciones son necesarias, creo yo, porque facilitan que se entienda la esencia del modelo de Empresa 2.0. Sé bien que coincidimos en el fondo, porque tú tienes solera en esto y sabes lo que significa la “conversación”, pero seguiré dándote la lata con la idea de cuidar los términos. Aunque sea por dar más vidilla a tu blog, y generar reflexión. Gracias

  • Benito Castro
    enero 20, 2010

    Bueno esto está ‘que arde’ :->. Me parece irreprochable tu contrarréplica, que creo, nos sitúa en la siguiente disyuntiva:rescatar el término comunicación, para hacerle justicia, pues nunca ha sido usado en su verdadera dimensión; o bien pongamos mejor el foco en el término conversación, ya que trae ´savia nueva’.Todo es relativo, o como dice ese dicho que por tanto sonar puede parecer hasta cursi aunque no incierto, de que ‘todo depende del color del cristal con el que se mire’. Y es en esa línea en la que, por ejemplo, por ir a un eje central de tu perspectiva y marcado por una sensación antes que por una evidencia bien estudiada, si decimos que las empresas 2.0 son “plataformas de conversación”, podría sonar como si en vez de un lugar para trabajar aquello fuera la cafetería a la hora de la merienda.Y no hay coña en mis palabras, si no todo lo contrario. Créeme, hago en esto un ejercidio de ‘abogado del diablo’, planteándome cómo pensaría ese empresario al que le dices mire su empresa tiene que ser una ‘empresa de conversación”. Pues mire (replicaría) para conversar que se queden en su casa. Sin embargo, si le decimos que su empresa puede ser una ‘plataforma de comunicacion’, ese mismo empresario que negocia pagarés a tres años frunciría el ceño un poco, pero no tendría efectivamente una respuesta descalificadora tan a pedir de boca.¿Se han cometido desmanes en nombre de la palabra libertad? Miles. Todos los días, ¿podemos prescindir de esta palabra? No creo. ¿Está acabada la palabra comunicación…? Pues… Pero no quiero conducirme en términos quizás sensibleros. Veamos la punta práctica: ¿conversación o comunicación; plataforma de conversación o plataforma de comunicación? …Personalmente, siendo un enamorado de lo que subyace en la expresión “plataforma de conversación”, opto por la política de reparar antes de por la de tirar y a otra cosa. Significa eso que, a pesar de que en nombre de la comunicación se hayan hecho cosas nefastas, quien esté libre de pecado que lance the first stone. Creo efectivamente que con la comunicación nos encontramos ante un clarísimo caso de injusticia histórica (podría esgrimirse) u obviedad negada negligentemente. Me explico. Siendo la comunicación un acontecimiento consustancial al hecho humano, jamás ha sido analizado de forma suficientemente extendida y determinante, en su aplicación en los entornos competitivos; y claro ahora que existe una oportunidad histórica para los comunicadores ( llevo desde el 85 dándole a esto) de hacer valer el verdadero sentido de nuestra tarea, pues entonces optamos por prescindir y no por reparar. Mi opción sería la de reparar los desmanes acaecidos si quieres, pues de todas todas la comunicación es una cualidad que caracteriza de forma más completa al ser humano antes que la conversación; y por lo tanto, la capacidad humana de crear organizaciones complejas como las empresas sería mejor comprendida dentro del sentido de la comunicación que en el de la conversación.Sigo valorando mucho la frescura de la idea de la conversación, que tiene una soberbia energía que conecta con la impactante novedad de la aportación del Cluetrain Manifesto con aquello de ‘los mercados son conversaciones’. Pero, y planteo una transaccional, esa potencialidad que puede consolidarse con el paso del tiempo ( no lo niego) tiene por delante muchas pruebas que superar; pruebas que la comunicación, aunque no bien entendida, ya ha superado después de más de un siglo, que es desde cuando data que en EEUU empieza a trabajarse como disciplina el Public Relations, que en España hemos preferido denominar Comunicación.Quizás todo ese tiempo haya sido el necesario para que, aquí y ahora, en los comienzos del siglo XXI, la irrupción de los denominados social media ( medios participativos para mi antes que medios sociales que sería la traducción literal al castellano) otorguen a la Comunicación lo que sería el inicio de su verdadero reinado. Ya era hora. Porque pone en solfa grandes apuestas que son vitales para el ser humano y su evolución. Gracias a los blogs, redes sociales, microblogging la gente conversa o dialoga, pero claro en un sentido figurado porque conversar se hace mediante la palabra hablada y escuchada. Dada su universalidad y amplitud, gracias a los blogs, redes sociales o microblogging es evidente que se comunica, tanto como hecho en el que las personas trasladan mensajes y respuestas (independientemente de si son habladas, escritas, en audiovisual, sólo sonido…); como por ( importante) ser también una manera de incluir a las propias herramientas tecnológicas pues blogs, microblogging, etc son canales de comunicación también.Uff. Paro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: