La contradicción del ego en el mundo 2.0

Ego

Personalmente, me interesa mucho todo lo que tiene que ver con el funcionamiento de la mente. Por eso me ha gustado uno de los últimos posts de Berto sobre la concentración en Think Wasabi. Y dentro del mundo de la mente, hay un apartado que me impacta más aún. Sí, efectivamente, me refiero al ego. Si hacemos uso del fácil recurso del Diccionario de la Real Academia, del ego se pueden leer estas dos acepciones:

1. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior.

2. m. coloq. Exceso de autoestima.

Yo, que ni de lejos se del asunto, simplemente señalo aquí algo que me suena a contradicción en grado notable si nos fijamos en el mundo 2.0. Por un lado, es bastante patente que hay a quien ( se dice al menos) se le sube el ego ( que podría entenderse como exceso de autoestima y todos los excesos se dicen malos) cuando empieza a ser famoso en la blogosfera.

Por otra parte, que yo sepa, la internet participativa pasa por echar al suelo muchos individualismos para efectivamente trabajar de forma conjunta, en un plano de mayor horizontalidad, etc, etc. Y para eso el ego, chungo.

Desde luego que no me es fácil sacar una conclusión, tan necesaria en cualquier post que se precie, pues por un lado, me parece humano eso de que a uno se le suba el pavo con el famoseo que se pueda alcanzar en la red ( ya que no se cobra mucho…), si bien procuro personalmente no entrar en ese juego. Por otro lado, soy consciente de que los trabajos participativos no son tan buenos hasta el punto de anular las personalidades individuales, si no que se lo digan a la extinta URSS ( si es que recibe audiencia todavía).

En resumidas cuentas, y muy brevemente, el ego es arma de doble filo, fuel de estreses varios, aglutinador de adrenalina, perseguidor de comidas o gadgets de regalo; y motor indirecto de grandes obras, pero también de otras horrorosas… Todo un personaje, ¿no te parece?

1 Comment
  • Juan Luis Polo
    Noviembre 29, 2009

    Me parece. La obra colectiva es fascinante, sin embargo la individual es aplastante. Mozart, Beethoven… entre otros egos que recuerdo.

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