La economía de la colaboración se abre paso

Por 0 Sin etiquetas Permalink 0
Media_http1bpblogspotcomjl9ot6istemsiyduticuwiaaaaaaaaa5ovlufnszl8os320esquemacolaboracionjpg_ctxawofvcatthvg

Una de mis principales apuestas personales y profesionales es ahondar en la tesis de que, en las actuales circunstancias de nuestro tiempo, la Comunicación Corporativa se convierte progresivamente en una herramienta de gestión empresarial de primer nivel. Dicho tal cual resulta sencillo, cuando lo verdaderamente complicado es demostrarlo; pero ésta es, al menos para mi, la tendencia que progresivamente vamos a seguir.

 

La idea parte del hecho de destacar el trascendental papel de la comunicación en nuestras vidas, pues es una de las bases que garantiza nuestra presencia y evolución como seres humanos. Esto es así en todos los órdenes de la vida, y en la empresa y demás organizaciones, lógicamente también. En este apartado, gestionar la Comunicación representa en nuestros días dilucidar aspectos relacionados con el éxito o fracaso de las actividades productivas.

 

La aparición intensa de nuevas herramientas que facilitan la comunicación es lo que ha dado el espaldarazo definitivo al papel que la Comunicación Corporativa puede jugar en las organizaciones y, entre ellas, en las empresas especialmente. Pero también en los procesos productivos que son los que sostienen a nuestras economías.

 

La economía de la colaboración es una economía basada en la opción pull (atraer) frente a la opción más extendida de la economía basada en la opción push ( empujar). Lo interesante de esta disquisición entre el modelo de atraer versus empujar ( pull vs push) aparece en este interesante artículo: ‘When push comes to pull: the new economy and culture of networking technology’, realizado en el Instituto de Aspen (EEUU) una organización sin ánimo de lucro cuya finalidad es avanzar en diferentes disciplinas para ‘hacer un mundo mejor’.

 

El artículo sencillamente apunta que la economía push coloca en el mercado una serie de productos estandar que tienden a saciar las demandas de los clientes, mientras que la economía pull está basada en una producción personalizada según indicaciones previas planteadas por los diferentes agentes que forman parte del proceso productivo que están conectados vía red. Hablamos de la generación de una red basada en el conocimiento compartido como, singularmente, es el software libre. Existen empresas como Toyota, Dell o Cisco que trabajan ya en línea con la economía pull. Una de los requisito de la misma es la confianza entre los componentes del proceso.

 

El trabajo del Instituto de Aspen detecta la necesidad de avanzar en protocolos de reputación entre los distintos socios ( proveedores, investigadores privados, universidades, clientes, empresa…) cuyo marco de relación se encuentra en internet. Y es en el campo de la generación de confianza y del establecimiento de los protocolos de reputación en el que la Comunicación Corporativa puede aportar.

 

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: