La Comunicación es como una arquitectura no visible

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En la comunicación de las organizaciones existen dos cuestiones fundamentales: los canales y los mensajes. Ambas dos son las bases sobre las que se establece una arquitectura no visible que tiene tanta responsabilidad como los pilares, las vigas o las paredes que forman el edificio que da cabida a los que trabajan en esa organización.

Si establecemos un paralelismo: en la arquitectura real de los edificios, cada parte del mismo cumple un función diferente para conseguir el objetivo fundamental: mantener el edificio de pie, facilitando las tareas que sus inquilinos requieren. Es evidente que habrá funciones que sean más importantes que otras. Y se me ocurre que la de los pilares es más relevante que la de las paredes que separan las estancias.

En la comunicación que se establece en las mismas organizaciones, cada componente cumple con una tarea que puede tener más o menos relevancia, lo que supone que haya una mayor o menor implicación en la consecución del objetivo planteado: ser rentables, eficientes, ganar dinero, cumplir una función social relevante… En este caso, y estableciendo un paralelismo con lo dicho respecto al papel de un pilar o una pared, podríamos decir que la aportación a la comunicación de un director es mayor que la de un empleado de base.

El ejemplo de la arquitectura me viene bien para dar sentido al escenario que plantea la nueva comunicación en las empresas, basada en la utilización de herramientas participativas. Y es que resulta que en la organización antigua se cree que la visión del director es la única que debe existir y que todo el mundo debe hacer por convertirla en realidad, prescindiendo de sus puntos de vista. Este esquema se podría entender con que solamente hace falta un mensaje, el del director siendo el resto de piezas meros replicadores de esa idea. Por lo tanto no habría diferencias. Todo sería una misma cosa, como si en un edificio todo fuera techo.

Esto es realmente imposible. Lo que ocurre es que los medios participativos nos lo están demostrando por la vía de los hechos. Efectivamente antes cuando sólo había un canal y un mensaje, era difícil detectar que había otros mensajes y otros canales, por lo que sólo trascendía el de la dirección. Ahora un empleado puede tener un blog donde dar cuenta de su mensaje a través de su canal. El panorama es diferente.

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