El blog es fruto de la actual evolución del cerebro humano

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Es evidente. Resulta que el cerebro humano evoluciona y que, como trata Pilar Jericó en su blog habitualmente, la búsqueda de la felicidad es un asunto complicado fruto de la nada fácil coordinación entre las dos partes del cerebro: la emocional y la racional. Felix Peinado, en un reciente post señala el valor de la razón como fórmula para controlar la emoción ( que todo lo tiñe y a veces complica).

El diálogo entre lo racional y lo emocional es un jugoso complemento humano, quizás el más extendido y complicado. Las personas nos perdemos en continuos diálogos con nosotros mismos. Pero quizás no nos damos cuenta de que nuestra proyección como ser que comunica se basa en nuestra personal forma de entender y analizar nuestra realidad, siendo esa manera de analizar lo que nos rodea la síntesis de nuestra mirada ambivalente, racional y emocional.

Los seres humanos necesitamos refrendo continuo de nuestras opiniones y acciones ( ¿estoy obrando bien o mal?’ o, por otro lado, ‘que mala es la gente’ ). Esta característica humana es el motor de la comunicación, pues es una de nuestras principales inquietudes. Fundamentalmente nos comunicamos: porque necesitamos muchas cosas, porque queremos saber o porque intentamos averiguar el sentido de buena parte de lo que nos rodea, y muy especialmente de aquellas cuestiones que tienen que ver con las actitudes y acciones de otras personas con las que alguna manera nos relacionamos.

Las obras humanas, como singularmente son las empresariales ( que no son más que unas organizaciones formadas por personas que provocan unas consecuencias y unos resultados). Digo, las obras humanas nos exigen la máxima explotación de nuestras capacidades como comunicadores. Cuanto mejor comunicada esté una estructura, mejor funciona y mejores resultados obtiene. Con anterioridad debemos recaer en que toda realidad nace de una idea invisible, que Cristina Aced aporta en un reciente post hablando sobre el último libro de Eduardo Punset, ‘Adaptarse a la marea’.

La comunicación es una capacidad humana que, unida a unos instrumentos, tiene unas consecuencias. Los viejos instrumentos de comunicación eran frutos de un desarrollo parcial en el que la complejidad de la mente humana no estaba minimamente representada. Hoy la mente humana tiene una representación más completa en lo que se refiere a los instrumentos que la facilitan: internet. Gracias a la red la comunicación real ( interactiva por naturaleza) se acerca más a la capacidad humana de comunicarse. Eso es especialmente evidente en los blogs, fruto singular de la actual evolución del cerebro humano en lo que se refiere a los instrumentos para la comunicación.

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