Conciencia, influencia y cambiar comportamientos: ¿el manual del buen manipulador?

Por 0 Sin etiquetas Permalink 0

Crear conciencia, crear influencia y cambiar los comportamientos. Éstos tres son los propósitos que pretende alcanzar la vieja teoría del Public Relations, tres propuestas que por otro lado tienen sentido que permanezcan entre las ambiciones de cualquier política de Comunicación. Sin embargo, en la era del diálogo a través de internet, esos objetivos, de alcanzarse, se lograrían por caminos diferentes.

En el ideario de Edward Bernays (para muchos el padre del Public Relations además de sobrino de Sigmund Freud) encajaba a la perfección y como anillo al dedo, eso de modificar los comportamientos. El mismo fue, en el comienzo del siglo pasado el que, a través de habilidosas campañas de prensa, animó a las mujeres de los EEUU a que encendieran sus ‘antorchas’ de la libertad, que no eran más que cigarrillos de la industria tabaquera para la que trabajaba. Eran otros tiempos, y esa propuesta conectaba (no hay que dudarlo) el afán de muchas mujeres de tener un protagonismo/emancipación a través de la emulación de un hábito (el de fumar) que era netamente masculino con el propósito de las tabacaleras de vender más.

¿Y hoy, cómo se haría hoy esa maniobra en la época de la comunicación a través de internet, en la etapa del diálogo y de los blogs y otros medios sociales? Parece que en estos días la capacidad de las personas de ofrecer sus propias opiniones a través de medios masivos hacen más difícil la tarea del ¿manipulador, por que es eso lo que somos, manipuladores? Mi idea es que no, y menos hoy.

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: