¡¡Hay que salir de la apatía!!

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Desde que me dedico ( más o menos ocho o nueve años) a reflexionar e indagar por los derroteros de la Comunicación Corporativa, no he encontrado una ocasión más propicia para el relanzamiento de la disciplina que la actual en la que nos situamos. El desarrollo de las webs participativas, con el fomento del diálogo, pone las bases adecuadas para el desarrollo pleno de la disciplina de la Comunicación Corporativa. Pero sin embargo, no veo por ningún lado la predisposición de los comunicadores a entrar en esta nueva dinámica, aunque sea por pura curiosidad intelectual. Están en su derecho. Nadie lo duda, aunque esa decisión sea la equivocada bajo mi punto de vista.

Pero, desde mi perspectiva además, la situación actual, si se me permite, tiene que ver con una de estas dos opciones: o faltan las condiciones para el desarrollo de la Comunicación Corporativa a través de la senda de la denominada web 2.0 (la era de la participación en internet) o realmente lo que ocurre es que estamos dormidos. Los profesionales me refiero.

Mi síntesis, como parece obvio, detecta debilidades y grandezas en las dos opciones citadas. Así, resulta totalmente cierto que los comunicadores tenemos hoy las condiciones necesarias y suficientes para impulsar con ganas la nueva evolución de la Comunicación (crecimiento progresivo del nivel de penetración de internet en la sociedad española, mayor conocimiento popular de los instrumentos informáticos…) aunque no es menos cierto que nuestra sociedad sigue siendo algo reticente a entrar en la era del diálogo, y me refiero en este caso a las empresas principalmente.

También a modo de síntesis no tengo por menos que aceptar que en la profesión se ha oído hablar del fenómeno de los blogs, mas no se sabe cómo incluirlo entre nuestras herramientas. También hay quien prefiere mantener el esquema de trabajo tradicional de la Comunicación por pereza o por exceso de conservadurismo.

Sea por una razón u otra, lo bien cierto es que necesitamos un fuerte zamarreón para espabilar lo suficiente porque afuera (en el mundo anglosajón sin llegar a sacralizar nada) nos llevan varios cuerpos de ventaja a los comunicadores en esto de la web 2.0. A pesar de los pesares.

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