¡No me lo creo!

Por 0 Sin etiquetas Permalink 0
Media_httpphotos1bloggercomblogger27891989320mentirapinocho1jpg_ieingbydbhefbxh

Empiezo por decir que, a veces, puedo pecar de inocente, si bien es algo que realmente me importa hasta cierto punto, puesto que, pienso, la inocencia es una puerta abierta a la sorpresa. Y la sorpresa denota interés por lo que te rodea. Luego existe la curiosidad y no hay nada mejor para estar vivos que ser curiosos. Y la curiosidad es una condición básica para avanzar en el conocimiento.

Toda esta vuelta la doy (y rebajo un poco el énfasis del titular) porque me cuesta creer que todos estos movimientos de usos y filosofías tan nuevas para la inmensa mayoría, como el blog, vayan a darle un giro tal al sistema que lo haga verdaderamente diferente a como es hoy.

No soy un francotirador, ni una termita. Lo que ocurre es que, cuando me involucro, me place hacer autocrítica y autocrítica radical a ser posible , porque a veces hay que ir lo más al fondo posible del asunto. O eso procuro, ya que nunca jamás, ni mis palabras escritas ni su sintaxis, hacen justicia de lo que, en momentos dados, bulle en mis adentros .

Pero no quiero enredarme. Cuando digo todo lo que apunto en esta tribuna, hoy, es porque estoy a reventar de satisfacción por unirme a este sociedad de la blogosfera. Porque me encanta saber que dialogo y que hay gente que está ahí, a la que le pasa lo mismo. Y porque nuestras conversaciones nos hacen mejores, más sabios, más humanos… ¿Repasamos el Manifiesto Cluetrain? El copyright de este texto, cuyos autores son Levine, Locke, Searls y Weinberger, data de 1999.

Sin embargo esta pasión se enfría cuando (maldito yo realista) amigo Fernando, me pregunto: ¿es que esto que hacemos realmente es una palanca nueva para cambiar el mundo? ¿Es algo para ser realmente mejores, para ser más sabios y más humanos, en cuantos más aspectos de nuestras vidas mejor? O ¿estamos ante un episodio cíclico más de ese quiero y no puedo llamado mundo?

Lamento si, alguien que pueda leer este post, colija que estoy depre. ¡Que va! Estoy feliz. Sólo espero que sea una felicidad fundada. Un fuerte abrazo.

Sin comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


A %d blogueros les gusta esto: